En la tarde noche del miércoles el Cuerpo de Inspectores de Transito hacía un control vesicular en el acceso norte a la ciudad de El Colorado. Era una tarde de mucho movimiento y como resultado del operativo se labraron varias actas de infracción a la Ley Nacional de Tránsito. El Intendente de Villa 213 Lorenzo Schmidt no quiso, no tenía los papeles en regla o transportaba una carga muy comprometedora, por ello tras "chapear" e insultar a todos, aceleró y se fue.
Las actitudes de quienes se encontraban en contravensión o falta, más allá del mal humor, no fue la de prepotencia, insolencia o de buscar impunidad, para pasar el control aún en falta.
Sin embargo en un momento dado los inspectores solicitan a un conductor que se detenga y ya comenzaron los insultos.
Como se dice en la jerga, el conductor "chapeó" con orgullo su cargo de Intendente "Feudal": soy Lorenzo Schmidt les dijo. En estos casos se supone que un funcionario municipal, debería entender la labor que prestan justamente empleados municipales. Sin embargo lejos de hacerlo siguió articulando inaudibles palabras como suele hacer, pero con muestras visibles de su mal humor y sospechoso nerviosismo.
En un momento dado sin esperar respuestas de los trabajadores que solo buscan mantener la normalidad en el tránsito, colocó primera y mostró el otro lado que tiene Schmidt, piloto de rally.
Raudamente haciendo maniobras evasivas, justo cuando la Jueza de Faltas Municipal se acercaba a la ventanilla para solicitarle su colaboración, el mismo se escapaba para evitar mostrar sus documentaciones.
ANTECEDENTES
Antecedentes de funcionarios corruptos que cruzan por El Colorado y "chapean" su jerarquía para evitar un control, existen como muestras de quienes intentaron "hacerle una bicicleta" a los controles pero terminaron muy mal.
Recientemente funcionarios de la Gendarmería Nacional pasando el Control Caminero "Puente Libertad" cruzaban con vehículos de la fuerza y se negaron a mostrar el contenido de las cajas que transportaban.
Como la postura de nuestra policía fue inflexible, terminaron mostrando y salió a la luz que varias cajas de cigarrillos extranjeros iban en su interior de manera ilegal. No lo pudieron justificar y no pudieron hacer otra que someterse al procedimiento que terminó con el decomiso de lo que en apariencia era un contrabando.
En otro caso más reciente, efectivos de una fuerza provincial en una provincia vecina, hacían supuesta "inteligencia" en jurisdicción que no le correspondía, pero no querían admitir que detrás de todo había cuestiones poco claras que no podía justificar.
Ahora el Intendente Lorenzo Schmidt pasa por un pueblo vecino y lejos de entender sobre una función que él mismo ordena a los trabajadores de su comuna que hagan en su localidad de Villa Dos Trece, no respeta en sus colegas y vecinos.
Todos saben que Schmidt suele tener actitudes de prepotencia y soberbia, ya que en su comunidad está acostumbrado a manejar las cosas como si fuera el Patrón de la Estancia. En su despacho de la Intendencia suele estar muy poco. Generalmente opera desde su propia casa, hasta donde van permanentemente los funcionarios de su gabinete llevándole documentaciones para la firma o para comunicarle alguna novedad.
Ningún trámite municipal se hace sin su consentimiento y generalmente se aprueban solamente si es "compañero" y de su propio palo.
Incluso tiene injerencias en distintas reparticiones de su pueblo y cuando el servicio de agua potable era por sistema cooperativo, daba órdenes como si fuera un miembro del Consejo de Administración.
Ahora la manera en que Schmidt se puso nervioso en un control caminero, dejó abiertas las retóricas sobre diversos temas. No será que en el interior de su imponente vehículo iba alguna persona, hombre o mujer que no se debía exponer junto al funcionario? O transportaba alguna carga que celosamente pretendía esconder para evitar algún escándalo? Porque solamente porque es soberbio, nadie esquiva un control haciendo maniobras peligrosas en las que podría herir a empleados municipales.
Lo ocurrido es verdaderamente muy raro y altamente gravoso, aun viniendo de un Intendente "feudal" que gobierna desde hace dos décadas su pequeño pueblo sin dar ninguna explicación a nadie y en las elecciones instala sus propias cisternas de combustibles en su casa, poniendo en peligro su propia vida, la de su familia, la de varias familias en las inmediaciones y se para frente a una escuela a "comprar" electores a la vista de todos.
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