En medio de los múltiples festejos organizados para conmemorar la segunda fundación de San Miguel de Tucumán, el Primer mandatario señaló que la actual conducción del municipio fua la mejor en años por lo que apoyó electoralmente al Intendente para 2011. Espectáculos musicales, teatrales y artísticos.
Fue así como en 1685 el gobernador Fernando de Mendoza Mate de Luna concretó la reubicación aduciendo cuestiones estratégicas, pues el nuevo asentamiento se encontraba en el camino de unión entre el Río de la Plata y el Alto Perú, por lo que la ciudad comenzó a adquirir características distinguiéndola como un centro de comunicaciones que le permitiera redimirse de su aislamiento comercial que le había provocado un detrimento económico.
Ayer se conmemoró un nuevo aniversario de este suceso que marcó el desarrollo de nuestra urbe y las autoridades municipales dispusieron una serie de festejos en alusión a tan importante celebración. Hubo para todos los gustos, desde exposiciones pictóricas, espectáculos musicales y escenificaciones teatrales que alteraron en buena medida el transitar cotidiano de los ciudadanos y vecinos que acompañaron con su presencia e interés cada uno de las alternativas dispuestas.
Todo ello, matizado por el entorno político que comienza a cimentarse poco a poco en la agenda comarcana con vistas al período electoral que se abatirá con fuerza el año entrante.
Por ello, en los agasajos, que también incluyeron el recuerdo a nuestro Santo Patrono San Miguel Arcángel, para estampar su capítulo en la historia, el Gobernador José Alperovich y el Intendente Domingo Amaya se repartieron loas mutuamente.
Al inaugurar obras de pavimentación, el primer mandatario aseguró que "la única manera de festejar este día es trabajando, haciendo obras. Al iniciar su gestión, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán estaba prácticamente destruida, y pudo salir adelante a partir del trabajo del Intendente Domingo Amaya, quien fue el mejor Intendente que esta ciudad ha tenido", arriesgó con tono confiado.
En tanto que Amaya, para compensar, adujo que "desde hace 6 años y a través de obras de este tipo, estamos sacando a nuestra hermosa ciudad de un atraso de casi 40 años. Ese es el mejor homenaje que se puede rendir a los primeros habitantes de San Miguel de Tucumán, que habían soñado con una sociedad justa, integrada y socialmente inclusiva".
La frutilla en el postre de la modestia la colocó Alperovich cuando bendijo al jefe municipal y le otorgó la llave para alzarse otra vez con el trono: "Voy a apoyar incondicionalmente una nueva gestión de Domingo Amaya como Intendente de San Miguel de Tucumán".
Alejados, aún, del mundillo político, los vecinos del microcentro se vieron sorprendidos gratamente por la entonación de melodías en la zona peatonal por parte del grupo artístico "Sinfonía en las calles" que al final de su derrotero musical le cantaron el feliz cumpleaños a la ciudad.
Por otra parte, oficinistas y administrativos se detuvieron frente a Casa Histórica pasado el mediodía para contemplar la obra teatral "Latidos de Libertad". En ese mismo momento, el intendente participaba de la Misa de Acción de Gracias desarrollada en la Catedral, donde, a su salida, tuvo que improvisar para esquivar una protesta de los jubilados de la Plaza.
Por la tarde, se procedió a la inauguración de la Rotonda que lleva el nombre de nuestro patrono con el objeto de revalorizar el Acceso Este. Mientras que el moño de la jornada estuvo comandado por la ejecución de ritmos populares y el show de fuegos artificiales que iluminaron el cierre de las conmemoraciones previstas para engalanar a la ciudad en su día.


Comentá la nota