Un festejo frustrado y una clara fractura

Un murmullo inusual había ganado ayer los pasillos del Concejo Deliberante. Era la gente que Tomás “Tury” Rodríguez había invitado para que asistan al acto de asunción de su presidencia. El mismo Rodríguez dispuso sillas dentro del recinto, para que sus invitados más jerarquizados vean de cerca la jura del cargo. Otro grupo, de la unidad básica que conduce Bety Morales, fue a la grada superior y pegó carteles pequeños de adhesión a “Tury Presidente”.
Ni elogiable, ni criticable,fue una manifestación genuina de reconocimiento y adhesión que finalmente se frustró. Las invitaciones habían salido el día anterior y lo que aparentemente el concejal olvidó, fue convencer a miembros de su propio bloque que lo apoyen. Tampoco pudo hacerlo con concejales de otros bloques . Hecha la votación Rodríguez se retiró del recinto visiblemente molesto. No escuchó los discursos de rigor. “No hubo odio, tampoco amor, así es la política, esto fue una expresión de ella y se expresó sensatamente” dijo César Álvarez.

Para Cánepa “estas elecciones son muestra del ejercicio de la democracia”. Rodríguez no dejó atrás su militancia y dedicación por una presidencia. Viene desde hace tiempo en el trabajo político y un error de apreciación sobre sus verdaderas posibilidades lo alejó de un cargo que no influye de manera directa en la gente, para quien los concejales legislan, pero le quita “aire” en la interna de su partido. No es lo mismo armar listas desde la presidencia del Concejo que desde el llano. El bloque del Frejuvi quedó evidentemente fracturado.

El PPS perdió un cargo en la conducción que fue manos de lo que en la práctica es un mono bloque y el Frente Salteño obtuvo una vicepresidencia, a la cual hubiera llegado también en una de las fórmulas propuestas. En el esquema quedó una deuda saldar, porque sobre 21 concejales, 9 son mujeres, es decir el 42% que no tiene representación de género en la conducción.

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