Un feroz incendio las dejó sin nada

Un feroz incendio las dejó sin nada
La mujer se olvidó de apagar la hornalla de la cocina de su casa prefabricada en el barrio La Sirena, donde estaba calentando cera.

Restos de libros, un par de juguetes y un sillón de algarrobo son las únicas cosas que pudieron rescatarse del incendio de una casa del barrio La Sirena, hecho que ocurrió el miércoles a la noche.

Alejandra Diez tiene dos hijas de 5 y 11 años, una de ellas tiene el síndrome de Asperger (un conjunto de problemas mentales y conductuales que forma parte de los trastornos del espectro autista), y es integrante de una grupo de jóvenes que realizan acciones solidarias para gente carenciada. Nunca se imaginó que ahora sería ella la que necesitaría ayuda.

“Estaba calentando cera en la hornalla de la cocina, en eso cambio a mi hija menor y con una amiga nos fuimos a la plaza. Cuando vi que salía humo desde mi cuadra, me acordé que no la había apagado. Vine corriendo, desesperada, y tratando de que las nenas no vean todo esto. No quedó nada”, relató Alejandra.

El incendio empezó a las 20.30 e inmediatamente una vecina de la vereda de enfrente alertó a los bomberos tras el humo que salía de la vivienda del Pasaje Labrín al 700.

“Abrí el portón, entré y fui a buscar el matafuegos que lo tenía en una de las piezas, pero las llamas me impidieron llegar, tuve que salir enseguida por seguridad. Yo quería apagar el fuego de mi casa”, dijo la mujer.

La casa es prefabricada y sólo queda en pie el frente y algunas paredes internas, el techo del living y de uno de los dormitorios; el resto está en el piso. El hollín y el agua lo inundan todo. En la habitación de las hijas quedan las cuchetas chamuscadas y todo lo demás no es más que una maraña de cosas quemadas.

“Mi casa no sirve para nada, ahora lo que más necesito son materiales de construcción para poder levantar una pieza y vivir acá con mis hijas”, comentó.

Alejandra logró sacar a tiempo una cartera colgada detrás de la puerta de acceso y rescató su documento y el pase de discapacidad de una de sus niñas. En este momento está desempleada y sus ingresos provienen del Programa de Asignación Universal por Hijo. Ayer, una asistente social del Municipio le alcanzó colchones y frazadas y la inscribió para tramitar una ayuda de materiales de construcción. “Había rearmado mi casa después de que me robaran casi todo y ahora tengo que empezar de nuevo para estar acá con mis hijas”, señaló.

Quienes quieran colaborar con electrodomésticos, materiales o artículos escolares pueden comunicarse al 155076094.

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