En medio de la polémica por la utilidad de las cámaras, el fiscal general dijo que sirven, pero advirtió que es solo una parte de la solución.
Fernández Garello recordó que en septiembre del año pasado recorrió el centro de monitoreo invitado por el director de Protección Ciudadana César Ventimiglia. “En muchos casos han servido las cámaras”, dijo en diálogo con el programa Vencedores y Vencidos por radio La Red.
No obstante, aclaró que, especialmente en “estos tiempos de campaña electoral, la cosa se parcializa” y el debate se centra en determinadas cuestiones, como la utilidad de las cámaras, la baja de la edad de imputabilidad o la policía municipal. “Son todas cosas que hay que revisar con la cabeza lo más frío posible para que todos converjan y aporten soluciones un problema real como el que tenemos –no es una sensación térmica- como es la inseguridad”, añadió.
En cuanto a las críticas que se oyeron de algunos fiscales, Garello indicó que se refirieron a “casos puntuales” en los cuales las filmaciones no sirvieron para aportar datos concretos de los implicados. “Pero no se puede degradar el sistema por eso”, advirtió.
El fiscal general también remarcó que no se trata solo de comprar y colocar las cámaras y destacó los recursos humanos que conlleva este tipo de sistema de prevención. “Un operador tiene que estar con las cámaras para poder hacer acercamientos, hay que pensar en dos o tres turnos y tampoco se puede dentro de esos turnos tener a un operador viendo ocho horas una pantalla. No es tan sencillo”, remarcó.


Comentá la nota