La feria más tradicional de Mar del Plata se prepara para el verano

La feria más tradicional de Mar del Plata se prepara para el verano
Los artesanos de la feria más tradicional de Mar del Plata, ubicada a metros del Palacio Municipal y la Catedral, preparan durante todo el invierno su producción para recibir a los turistas veraniegos aunque, aseguran, "hay clientes locales que nos compran desde hace 30 años".
"Durante todo el invierno trabajamos duro en el taller. El del artesano es un trabajo como cualquier otro. Hay algunos que trabajan poco, venden una cartera y recién ahí se ponen a hacer otra. En mi caso, mi objetivo es tener un buen stock como para ir reponiendo a medida que se vende", comentó Luis Alberto Aguirre, uno de los fundadores de la feria.

Con el retorno de la democracia, en 1983, Luis junto a otros 30 artesanos pusieron unas mesas con caballetes en la Diagonal Pueyrredón para vender sus productos.

"Al principio no fue fácil, nos corrían de acá para allá, nos querían confiscar las cosas. Pero nosotros insistimos y logramos, después de algunos años, que nos dieran un permiso", recordó el artesano, cuya especialidad es el trabajo con cuero.

Hacia fines de los 80 se oficializó la feria y los puestitos comenzaron a ser parte del paisaje de la Diagonal Pueyrredón entre San Martín y Rivadavia, donde funciona actualmente.

"El comprador va variando con el tiempo, pero esto depende más que nada de lo que uno va ofreciendo porque la gente valora cuando vas mejorando el producto -afirmó Luis- nosotros vendemos mucho al turismo, pero también tenemos quienes nos compran desde hace 30 años, el que vino a la feria cuando tenía 12 y hoy te busca para comprarle a sus hijos o nietos".

Al hacer un recorrido de estos 30 años de historia, el artesano sostuvo que "2001 fue una época muy complicada para producir, pero a partir del gobierno de Néstor Kichner hubo un cambio muy favorable para nosotros y yo siento que las cosas van para mejor".

De los 150 feriantes actuales, sólo 15 son de aquel grupo fundador -llamados por el resto como "los dinosaurios"- y, si bien la mayoría de los artesanos son locales, la feria cuenta con 15 puestos fijos reservados para artesanos viajeros.

"Muchos vienen de ferias de Capital y otros se dedican a viajar por todo el país y se instalan en el verano acá", comentó por su parte Alejandro Crosa, delegado de la feria.

Alejandro es hijo de un artesano de quien heredó el oficio del trabajo con cuero aunque, advirtió con seguridad que "con los años uno se va perfeccionando" y de la mano de ese crecimiento ha conseguido vivir de las artesanías.

"En verano y en los fines de semana largos vendo muy bien, mientras que en invierno trabajo mucho para poder acopiar. Algunas personas todavía creen que el artesano es el hippie de los 60 y esto ya no pasa en ninguna feria", consignó.

Y continuó: "por supuesto que siempre hay alguno que otro que hace dos pulseras, se deja el pelo largo y se hace el artesano, pero los que vivimos de esto lo tomamos como cualquier laburo, con la ventaja de manejar tus horarios pero con la responsabilidad de que si no vendés no `morfás`".

Liliana De Siria vende hoy artesanías en macramé en el puesto lindero al de Alejandro. Hasta los 49 años había trabajado en relación de dependencia pero, después de ser despedida de un locutorio y no conseguir empleo, se animó a la autogestión.

"Primero tejí al crochet para un local de la calle Güemes (uno de los centros comerciales marplatenses); pero después decidí independizarme y justo escuché que se abría la inscripción para la feria, me anoté y quedé", recordó.

De estos diez años de experiencia cosechada, la artesana detalló que "el tipo de comprador depende de la época, pero en general agradecemos cuando hay turismo porque se nota mucho en la venta. El visitante viene a pasear y dentro de su presupuesto destina un dinero para la compra de productos".

No obstante, al igual que Luis, reconoció que "afortunadamente tenés marplatenses que te siguen, que vienen y te dicen `hace unos años te compré esto, tenés algo por el estilo` y eso es muy reconfortante".

Desde el 15 de diciembre y hasta Semana Santa, la feria está abierta oficialmente entre las 18 y la 1, aunque los días que no son para playa los artesanos arman sus puestos desde las 16.

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