El especialista, Eduardo Sierra, señala que perturbará la marcha del agroclima en gran parte del área agrícola nacional. El agroclima de otoño observará fuertes contrastes hídricos y fríos tempranos.
“La Niña” constituye la fase fría del fenómeno de “El Niño Oscilación del Sur” (Enso), encontrándose asociada a un incremento de la intensidad de los vientos alisios ecuatoriales y a un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial.
Según es su evolución usual, durante marzo “La Niña” 2010/2011 alcanzó la etapa final de su desarrollo. A partir de este momento comenzará a definirse un nuevo escenario climático, cuyo signo aún no se encuentra definido con claridad, pudiendo ser neutral, “El Niño” o, inclusive, una nueva “La Niña”.
No obstante, debe tenerse en cuenta que el final de “La Niña” se define como el momento en que la temperatura del Océano Ecuatorial pasa de un registro inferior a -1° C por debajo de lo normal, a un valor superior a ese nivel.
Esto implica que el océano continúa frío durante cierto tiempo después de la finalización de “La Niña”, por lo cual el fenómeno conserva una prolongada acción residual, que continúa afectando la marcha del agroclima en forma significativa.
Un problema que generan frecuentemente los episodios de “La Niña” es que el comienzo de la campaña agrícola siguiente se produce con reservas de humedad escasas y es precedida por una temporada otoño invernal seca y con heladas severas.
Contrastes hídricos
Debido a la acción residual de “La Niña”, durante el otoño 2011 los vientos del sudoeste se adueñarán de la mayor parte del área agrícola, determinando que registre un régimen térmico con fuertes irrupciones de aire polar, que provocarán heladas tempranas, que se alternarán con lapsos cálidos, generando un ambiente muy cambiante.
Este proceso causará mayor actividad meteorológica sobre el ángulo sudoeste del área agrícola nacional, que recibirá precipitaciones superiores a lo normal. Por su parte, el ángulo nordeste del área agrícola nacional, si bien observará precipitaciones, las mismas serán inferiores a lo normal.
Dado que el otoño registrará lapsos cálidos, con fuerte consumo de humedad, es probable que el ángulo nordeste del área agrícola nacional termine el otoño con escasas reservas de humedad, entrando en la campaña agrícola siguiente con amplios bolsones de sequía.
Temporada de heladas
A partir del inicio del otoño 2011 las intensas tormentas cordilleranas, que serán provocadas por la acción residual de “La Niña”, provocarán anomalías negativas de temperatura en gran parte del área agrícola nacional.
Ello determinará un inicio temprano de la temporada de heladas. Este proceso será especialmente marcado en el sudoeste del área agrícola nacional debido a que dicha zona se encuentra directamente en el camino de entrada de los vientos del sudoeste.
Los modelos de pronósticos dan tres posibles lapsos, durante el otoño, en los que se presentará una elevada probabilidad de entradas de aire polar, capaces de provocar heladas tempranas: del 21 al 30 de este mes; del 11 al 20 de mayo y del 21 al 31 de mayo.
De los tres casos el único que presenta el riesgo más significativo es el primero, ya que para cuando se produzcan los otros dos los cultivos habrán dejado de ser vulnerables.
Asimismo, cabe mencionar que el comienzo de la temporada de heladas sería algo más tardío que al comienzo de “La Niña 2008/2009”, en cuya ocasión las heladas ocurridas alrededor del 14 de abril de 2008 perjudicaron a una gran cantidad de lotes tardíos de soja.
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