Romina Zapata fue golpeada por Carlos Toniolli, que después se suicidó. La hija de ambos, de seis años, presenció la violencia y fue a pedir ayuda a una vecina, que acudió a la vivienda. La nena quedará con su abuela materna.
El suceso tuvo lugar un día antes de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que hoy reunirá a organizaciones nucleadas en Mujeres Autoconvocadas Rosario (MAR) en la plaza Pringles, a partir de las 17.30 (ver aparte). Al hacer referencia a los femicidios, Viviana Della Siega, de Insgenar, lamentó que "las mujeres mueren más por ser mujeres que por cuestiones de inseguridad pública".
Cuando personal policial llegó ayer alrededor de la 10 a la humilde vivienda de barrio Villa Margarita, en la vecina ciudad, se encontró con la desgarradora escena en la habitación de la nena. En "posición de sometimiento" y sin ropa de la cintura para abajo fue encontrado el cuerpo de Romina, quien hacía unos dos meses se había alejado del padre de su pequeña hija para mudarse a la casa de la madre. Según indicó el jefe de Orden Público de San Lorenzo, Daniel Corbellini, cuando Carlos, empleado de una empresa de seguridad, estaba de franco, la mujer llevaba a su hija a la casa que habían compartido para que viera al padre.
La discusión comenzó en horas de la noche, y la nena presenció la escena de violencia entre sus padres antes de quedarse dormida en un sillón. "Varios vecinos la escucharon llorar entre la 1.30 y las 2 de la madrugada", dijo el comisario. Tras ser golpeada con un fierro en el rostro y la cabeza, Romina perdió la vida. La joven presentaba además "fractura múltiple de maxilar superior", por lo que le faltaban varias piezas dentales que estaban dentro de la habitación donde se habría desarrollado toda la escena.
El hombre cerró la puerta del dormitorio de la nena desde afuera y se dirigió al baño, se duchó, y se colgó con una soga a una viga del techo. "No tenía una conducta homicida; cuando se dio cuenta de lo que hizo se suicidó", señaló Corbellini. La niña recibirá atención psicológica y por ahora estará con la abuela materna. La causa quedó en manos del juez de Instrucción Nº 12 de San Lorenzo, Eduardo Filocco.
Della Siega lamentó que haya "mujeres que están más inseguras en su propia casa que en la calle" y reclamó "que sean capacitados los operadores de Justicia, para que no hagan una lectura sesgada de las situaciones de este tipo". La activista agregó: "Es un problema cultural; mientras los hombres sigan creyendo que las mujeres son de su propiedad, las seguirán matando".
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