Felipe Biella: "Hay que permitir refuerzos en edificios históricos, porque se pone en riesgo la vida"

Felipe Biella:

Recientemente el ingeniero Felipe Biella renovó su mandato al frente del Consejo Profesional de Agrimensores, Ingenieros y Profesiones Afines (Copaipa).

 La institución congrega a más de 4.000 matriculados y es un actor de suma relevancia en materia de seguridad pública. Verifican las obras civiles, elaboran los proyectos de obras públicas, y en 2015 prestaron su colaboración ante el cimbronazo en El Galpón. 

Biella fue elegido por un año más. En el primer año de gestión se construyeron tres pisos con oficinas gratuitas para matriculados del Copaipa y, además, se buscó ampliar el involucramiento en actividades culturales, educativas y sociales. Profundizar esos aspectos será uno de los desafíos para el año próximo. 

El referente recibió a El Tribuno en las instalaciones de la entidad, ubicada en la intersección de calles Zuviría y General Gemes. Luego de una breve recorrida, y tras comentar algunos aspectos del organigrama, como que la comisión directiva está compuesta por 8 miembros titulares y 8 suplentes con mandatos de dos años, dialogó sobre los objetivos para 2016, las responsabilidades en materia de construcciones antisísmicas, la necesidad de decisiones políticas para arquitectura con accesibilidad universal, y su parecer sobre la emergencia energética declarada por el Ejecutivo nacional. 

Asimismo, aclaró que el soterrado de los cables es necesario pero costoso, y enfatizó en la necesidad de no ser extremistas en cuanto a la preservación del patrimonio arquitectónico. Dijo que no hacer refuerzos en edificios vetustos, pone en riesgo la vida de los ciudadanos. 

¿Cómo llegó a presidir el Copaipa?

Un grupo de amigos y de profesionales del Copaipa me pidió que me integre a un equipo de trabajo para promover una serie de cambios que consideraban necesarios. Hace dos años, me postulé como consejero y gané las elecciones; primero ocupé el cargo de vicepresidente y luego el cargo de presidente, que ocupé durante este año. Felizmente, días atrás fui reelecto, lo cual significa no solo mantener los objetivos que hemos alcanzado sino alcanzar nuevos objetivos. 

Es muy importante este voto de confianza porque no sólo muestra que hemos

estado haciendo las cosas bien, sino que además nos obliga a seguir proponiendonos proyectos. El Copaipa es un escenario complejo, conviven diversos actores, por eso es muy valorable alcanzar el consenso, y haber sido reelectos por unanimidad. 

Hay más de 200 profesiones incluidas en el Copaipa, ¿verdad?

Claro, este es un organismo multidisciplinar, nosotros matriculamos a 220 profesiones técnicas que incluyen todas las ingenierías y también tenemos toda el área de higiene y seguridad. Además, todo lo que tiene que ver con cuestiones afines, como analistas de sistemas, decoradores profesionales, ingenieros en minas. Por eso, queremos resaltar que el Consejo no solo se ocupa de obras, también organizamos cursos de capacitación, talleres, conferencias y actividades culturales. Tratamos de vincularnos con la comunidad, es por ello que no somos restrictivos con estas actividades, son abiertas para quien quiera llegar. 

No se mantienen encerrados...

No, de ninguna manera. De hecho, muchos de estos cursos y capacitaciones las hemos llevado al interior provincial. También hemos potenciado las relaciones con todos los actores que tienen que ver con la seguridad pública, en ese sentido hemos suscripto un convenio con el Gobierno de Salta para que las obras públicas se puedan licitar con un proyecto definido, es decir que los montos y las planificaciones ya estén hechas al momento de convocar las licitaciones. 

Anteriormente las licitaciones se convocaban para proyecto y obra, ahora los proyectos los realizamos desde el Copaipa, eso es un ahorro importante para la provincia porque los costos ya están planteados de antemano. 

¿Qué situaciones destacadas se vivieron en éste, su primer año en la presidencia?

Hemos tenido participación en muchos aspectos, nos vinculamos por ejemplo con organismos como IRAM e ISO, los más relevantes a nivel nacional y mundial en la normalización de cuestiones técnicas. Somos abiertos, por eso estuvimos presentes en casos concretos que se nos requirió, por ejemplo en el caso del sismo de El Galpón. Allí estuvo el ingeniero Luis García, especialista en la cuestión sísmica y revisor del Copaipa. Allí evaluamos las estructuras de las escuelas.

En ese sismo quedó en evidencia que había escuelas que no estaban preparadas para soportar temblores. 

Lamentablemente tengo que coincidir, hay escuelas que quedaron muy deterioradas, hay dos en particular que hay que demolerlas. Y hay otras adonde sugerimos reformas más pequeñas. "No pueden incorporar inspectores que no tienen habilidades técnicas". "Está bien preservar el patrimonio edilicio, pero no podemos ser extremistas".

¿Cómo interviene el Copaipa en los proyectos de obras de Salta?

Por una ley, muy sabia, que se aprobó en los años 80, tenemos la responsabilidad de verificar el cumplimiento de las normas sísmicas. Es decir, todos los proyectos deben ser presentados, revisados y aprobados por el Copaipa. Pero no solo es una cuestión de vigilancia, también asesoramos a los ingenieros al momento de armar sus proyectos. 

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