Federico Nievas, de la UES: “Hay que terminar con la idea de que el estudiante es un nene que no puede discutir”

Federico Nievas, de la UES: “Hay que terminar con la idea de que el estudiante es un nene que no puede discutir”
Federico Nievas, secretario General de la Unión de Estudiantes Secundarios, habló con REALPOLITIK sobre la ley de Centros de Estudiantes sancionada en Diputados que deberá debatirse en el Senado bonaerense la semana entrante. Nievas resaltó la importancia de la organización política en todos los ámbitos y contó cómo funciona el órgano que preside.
RP.- ¿Cómo funciona la Unión de Estudiantes Secundarios?

La UES es una coordinadora de centros de estudiantes y agrupaciones estudiantiles que tiene como prioridad la formación política de los estudiantes que puedan pensar un proyecto de país en su escuela, con un modo de gestión y una ideología. Nosotros tenemos las agrupaciones Malvinas Argentinas, y centros de estudiantes que suelen tener ese tipo de idea: la gestión para los estudiantes y la ideología para generar ámbitos de discusión, para que el alumnado pueda elegir, saber que proyecto de país te gusta más o menos.

También coordinamos con diferentes territorios, en Arturo Seguí, Villa Elvira, San Carlos, y tenemos construcciones con compañeros de La Gloriosa de La Plata.

RP.- ¿Qué es la ley de Centros de Estudiantes?

Con respecto a esa ley, nosotros como UES estuvimos charlando con algunos medios de comunicación y estuvimos presentes en lo que fue la votación de Diputados. En esta Cámara lo que se vio fueron dos proyectos de país, en el mismo recinto. Por un lado, se vio el proyecto neoliberal que prefiere a los estudiantes sentados, callados la boca; y por otra lado, el proyecto que defiende la participación de los jóvenes para reforzar la democracia.

La ley habla de delegados, asambleas general anuales, en las que se junta todo lo que es el ámbito educativo -estudiantes, docentes, no docentes y la comisión directiva del centro de estudiantes- y se informa todo lo fue la gestión del centro durante ese año. Esto implica que, a partir de ahora, los estudiantes tendrían un centro que en serio trabaje para todos y no que haga la gestión a medias o que esté regularizado por la dirección.

No podemos obviar un detalle muy importante de la ley que habla sobre la permisión de crear centros de estudiantes en escuelas privadas. Venimos teniendo muchísimos problemas con escuelas públicas de gestión privadas y escuelas católicas que prohíben la participación en un punto extremo; cuando los pibes van a hablar de gestión o ideología los corren con que son Montoneros, discriminándolos por exigir la necesidad de representar a sus compañeros. Esta ley dice que es obligación de los directivos que dejen participar a los estudiantes.

Hoy tenemos la ley del Voto a los 16 años. Los pibes pueden votar a quien quieran, es mentira que es sólo para votar al kirchnerismo. El tema es que puedan votar, pero si tenés una escuela privada que va en contra de las leyes, lo que hay que hacer es abrir la escuela al debate. Tiene que entrar en las escuelas la discusión política y terminar con la idea de que el estudiante es un nene que no puede discutir porque no entiende nada; hoy los jóvenes están preparados para dar una discusión política que en otros tiempos por ahí no se daba.

RP.- ¿Ahora se discute en el Senado?

Se discute en el Senado la semana que viene. Vamos a estar presentes ahí, movilizando y apoyando.

La idea es poder generar ámbitos de debate y que los estudiantes encuentren una representación que no dependa del director o del cura.

Tenemos casos como los colegios del Padre Dardi en Gonnet o el Sagrada Familia, en los que a los estudiantes no se los deja armar centros de estudiantes sino que se los deja hacer algunas actividades o reuniones con otro nombre. Les prohíben que se llame centro de estudiantes; es una censura fuera de contexto.

RP.- ¿Cuál es el temor de algunos directivos de que efectivamente se armen centros de estudiantes?

Teniendo en cuenta que el golpe de estado del 76 fue cívico-militar, no sólo militar, tenemos que entender que tenemos muchos civiles que fueron cómplices y que serían cómplices si esto volviera a pasar. Entonces avalan la teoría de los dos demonios e intentan pegar a esa teoría a nuestros compañeros, como si ellos estuvieran en la lucha armada. Están fuera de contexto y el miedo, básicamente, es el miedo a la organización.

El director no es el enemigo en una escuela, y el docente tampoco, pero hay algunos que se intentan parar desde ese lugar y no respetan los derechos de los estudiantes.

RP.- ¿Es necesario crear centros de estudiantes para politizar a los alumnos, o los estudiantes están politizados y piden representación?

La sociedad está politizada, y ni hablar la juventud. La ley del Voto a los 16 no es casual sino que es una necesidad como país de evolucionar. La juventud quiere ser parte. Tenemos compañeros de menos de 16 años que reniegan por no poder votar; eso es democracia.

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