De todos modos, las autoridades del área Infraestructura aún no están en condiciones de precisar una fecha posible para el llamado a licitación por esa obra - Mientras tanto, todo el expediente también se sustancia por ante el Organismo para el Desarrollo Sostenible, que es lo último que resta
Esta es una de las licitaciones más complejas que ha encarado la actual administración municipal, tanto por la magnitud de la obra, como por la intervención de organismos como Vialidad Nacional, que financia el proyecto y lo supervisa, y Vialidad de la provincia de Buenos Aires, que tiene injerencia técnica en el mismo justamente por tratarse de una ruta provincial.
Y a esto se suma el hecho de que el expediente de la obra también debe ser sustanciado por ante el Organismo para el Desarrollo Sostenible. El OPDS (que es la denominación actual de la ex subsecretaría bonaerense de Política Ambiental) fiscalizará todo el proceso en cuanto al impacto ambiental que producirá la obra en sí, como así también todas las instalaciones de infraestructura que se requieran para su ejecución, como la planta de asfalto, obradores, etc.
De todos modos, según le indicó ayer la arquitecta Anderson a este diario, esta sería la última tramitación que resta estando bien avanzado el armado de los complejos pliegos. Un sólo detalle ilustrará este punto: tratándose de una obra de cerca de 46 millones de pesos, las empresas que participen de la licitación deberán, entre otras cosas, demostrar no sólo capacidad técnica sino también económica acorde a los montos estipulados por certificación. Es decir, deben poder cubrir 46 millones de pesos...
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