El favorito

Como todo hombre que siente estar atravesando su momento de gloria, Gabrielli ya se cree el blanco de todas las envidias.
“Hasta se me secaron las rudas”, dice, probablemente sin saber lo que bien enseñan quienes creen en los “poderes” de las plantas: las rudas sólo se les secan a aquellos que las miran demasiado; es decir, nada peor que prestarle atención a una ruda porque se “divierte” abusando del supuesto rol mágico que le atribuye el incauto en búsqueda de protección esotérica adicional.

El atajo también le sirve al Director de Prensa de la Municipalidad para encuadrar a todos aquellos que no lo quieren ni un poco; club de odiadores que parece haber crecido en forma significativa, particularmente, durante el último año largo de gestión al lado (nunca mejor usado el término) de Meoni.

Antes de ponerse a revisar las conductas propias, siempre es bueno pensar que los demás tienen alguna razón miserable que los lleva a desquerernos, razón que a veces existe, por supuesto, no vamos a desterrar del todo su argumento conspirativo.

Una figura

influyente

De todas formas, es interesante analizar las dos caras de la moneda. Por un lado, el ejército municipal es capaz de asegurar que al favorito del Intendente juninense se le subieron los humos a la cabeza, y anda recorriendo las oficinas con aires de diva operística mandona recién ascendida a la categoría de estrella rutilante.

La frase “le llena la cabeza a Mario”, sobrevuela los pasillos del palacio municipal, y es la muletilla ideal para explicar todos los males habidos y por haber que afectan la relación de la gente con el funcionario más poderoso de la ciudad.

Según estos adictos crónicos al chisme, Javier Gabrielli sería la voz final que taladra el cerebro de Meoni, y quien lo lleva a tomar determinadas decisiones a favor o en contra de distintas personas que trabajan con él o que mantienen algún tipo de relación con la comuna. Siguiendo con lo que afirmamos la semana pasada, Itoiz también influye pero sin necesidad de susurrar al oído; de considerarlo necesario, entra con pico y pala y se hace notar hasta conseguir lo que quiere. La seducción no es lo suyo.

Arengar a

la tropa

Del otro lado de la moneda en cuestión está Gabrielli que, ejerciendo con anticipación el rol de jefe de campaña que acaban de concederle, percibe que debe recorrer la Municipalidad con el objetivo de ver qué le pasa a la tropa, cómo la están pasando, y tratar de arengarlos hacia la victoria… siempre. Tarea que es más difícil de lo que parece a simple vista.

Por el momento, algún cable conector anda fallando porque el Director de Prensa se siente Evita Duarte desfilando a través de su mítica fundación, y los “descamisados” lo miran con cara de pocos amigos; suerte de oligarca recién empachado de soberbia que lo único que les da son órdenes. Quizá este artículo ayude a acercar posiciones tan distantes de una buena vez. O separarlas del todo, obvio.

Otro temblor que hoy por hoy sacude los cimientos del edificio ubicado en la esquina de la avenida Rivadavia y Benito de Miguel, podría sintetizarse así: ¿Qué tendrá Gabrielli? Sin desmerecer sus cualidades y talentos, la capacidad de ascender de este personaje que de ahora en más manejara una enorme cuota de poder, es asombrosa y meteórica.

Algo debe tener

Por sus manos pasarán, no sólo carradas de dinero, sino muchas decisiones estratégicas que van desde el manejo de los punteros a definiciones claves en materia de posicionamiento político. Sea cual sea la cualidad que porta, debe ser lo suficientemente contundente para que Mario Meoni deposite en su persona semejante responsabilidad en un año clave.

Igual, alcanzar el escalón de favorito no deja de ser meritorio. La pregunta que sigue es: En términos de opinión pública, ¿es bueno o malo que Gabrielli sea jefe de campaña? Siempre trato de ser sincero. En lo personal creo que Meoni tiene altísimas chances de quedarse nuevamente con la intendencia. Así que la tarea de Gabrielli no será descomunal ni le insumirá grandes esfuerzos. Sí me permito recomendarle que cambie algunas de sus conductas en relación a la prensa libre de Junín y sus vínculos con ella.

Si son amigos, mejor

El jefe de Comunicación comunal parece sentirse más cómodo con los medios que le son afines y, como se le escucha decir off the record, puede manejar a control remoto.

A veces la gente no se da cuenta de lo que esto significa, pero el otro día vi publicado en un medio local una nota a favor del arsénico. Es decir, la obsecuencia va más allá de la política. Si cambia eso, que puede considerarse un error de juventud o apreciación, creo que Intendente puede haber hecho una gran elección estratégica. Caso contrario, el favorito podría traerle a Meoni dolores de cabeza. No sería la primera vez que los preferidos terminan convirtiéndose en un problema mayor. Esperemos que no ocurra, y que el nuevo jefe de campaña esté a la altura del cargo.

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