De cara a la escasez de combustible en las estaciones de servicio, largas filas de automóviles demuestran la preocupación de los conductores como principales perjudicados. Esta sospecha realza la previsión de los usuarios como una substancial materia como medio de transporte y de trabajo.
Mientras que algunas bocas de expendio ya carecen de nafta en otras exhiben carteles indicando la falta de combustible para despachar y los conos impidiendo el paso hacia islas de despacho.
La previsión en aquellos sectores para los cuales el combustible es uno de los principales insumos se vislumbra claramente. Adrián Álvarez, un trabajador del volante sostuvo que "el aumento es proporcional". Sin embargo, respecto al costo real de su labor, el taxista indicó que "aunque haya subido la bajada de bandera, con el aumento de combustible siempre vamos quedando abajo".
Por su parte, Jorge Amado propietario de un Ford Falcón modelo 84 tras una hora de cola manifestó que "con $150 solo lleno una parte del tanque y ante un posible desabastecimiento vine a cargar algo por las dudas". Amado proveniente de Capital Federal explicó que "en Buenos Aires es mas barato echar nafta".
Asimismo, Maximiliano Racce que también ve "afectado su bolsillo" puntualizó que para evitar mayor perdida de tiempo con las largas colas "vengo siempre antes del mediodía".
De igual forma, Araceli Angiolini explicó que "la falta de respaldo jurídico provoca todo este tipo de cuestiones en la que los propios usuarios nos vemos perjudicados".
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