Luego de la exitosa cirugía a la que fue sometido el investigador del Conicet baleado por motochorros en Alta Córdoba, los profesionales del Sanatorio Francés podrían comenzar a quitarle parte de los fármacos que lo mantienen en coma farmacológico, precisó el director Gabriel Albizu.
Aunque continúa grave, es alentadora la evolución del estado de salud de Roque Farrán, el investigador del Conicet baleado el domingo pasado en Alta Córdoba, en un nuevo hecho de inseguridad.
Según precisó el doctor Gabriel Albizu, director del Sanatorio Francés, donde el joven de 36 años permanece internado, en las últimas horas Farrán mostró mejorías y los médicos evalúan comenzar a retirarle parte de los fármacos.
Tras la cirugía a la que fue sometido ayer al mediodía, “vamos a tratar de empezar a disminuir las drogas que lo mantienen en coma farmacológico inducido, para tratar de ver si podemos sacar el respirador al cual se encuentra conectado”, dijo Albizu en declaraciones a Cadena 3.
El hecho ocurrió el domingo pasado, cerca de las 23, cuando mientras caminaba junto a su madre y su hermana por calle Jerónimo Luis de Cabrera al 1.600 – a apenas 200 metros de la comisaría 7ª – fueron abordados por dos motociclistas que a mano armada exigieron a las dos mujeres que entregaran sus carteras.
En un primer momento, la madre de Farrán intentó resistirse pero ambas terminaron dando sus pertenencias, pese a lo cual el conductor del rodado le disparó un balazo en el estómago a Farrán, que cayó malherido.
Por el hecho hay tres detenidos, todos con frondosos antecedentes penales: Cristian Moreno (34), su novia Analía Iluminatti (28) y Braían Eloy Argañaraz, sospechado de encubrimiento en la causa.
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