Si bien un informe publicado por un diario nacional advirtió el ritmo de crecimiento del mercado de medicamentos falsos en todo el mundo a una tasa anual del 20 por ciento, en el Chaco la realidad parece no ajustarse a las mediciones internacionales.
“Dentro de las farmacias asociadas a la cámara no nos constan esos datos. Actualmente, los organismos estatales encargados de los controles a los establecimientos farmacéuticos, conforme a la ley, los realizan en forma eficaz y eficiente”, aseguró Carlos Larcher, vicepresidente de la Cámara de Farmacias del Chaco.
Según el matutino nacional, el de los medicamentos falsos parece ser uno de los mercados más florecientes de la economía mundial. La estimación difundida en 2005 por el Center for Medicines in the Public Interest, una organización sin fines de lucro financiada por la industria farmacéutica, de que para 2010 la venta de medicamentos falsos alcanzaría los 75.000 millones de dólares, parece haberse quedado corta: la World Customs Organization ha estimado que actualmente ese mercado es de unos 200.000 millones.
“El mercado global de los medicamentos falsos crece a una tasa del 20% anual. Se estima que hoy representa, a nivel global, alrededor del 10% de todos los medicamentos, aunque eso varía según el país: en algunos desarrollados los medicamentos falsos representan menos del 1%, pero en otros, como sucede en África, alcanzan el 30%”, dijo a La Nación el doctor Marv Sheperd, director del Centro de Farmacoeconomía de la Universidad de Texas, Estados Unidos.
Sheperd, que disertó en el encuentro 2010 Latin America Media Summit en Miami, sobre el riesgo para la salud que representan los medicamentos falsos, advirtió sobre el crecimiento de este problema en América latina. Esto se ve reflejado en un reciente informe del Pharmaceutical Security Institute (PSI) --entidad financiada por la industria farmacéutica--, que muestra que la región ocupa el segundo lugar, detrás de Asia, en el ránking de “incidentes” relacionados con medicamentos ilegítimos.
Definidos los incidentes como el “descubrimiento de medicamentos falsificados, desviados ilegalmente o robados”, el número registrado por la PSI en América latina fue de 570 durante 2009. “Este número representa un incremento del 42% con respecto a las estadísticas de 2009”, consigna un informe de la citada entidad.
Exhaustivos controles
Al destacar los controles a los que están sujetas las farmacias de todo el Chaco, Larcher comentó que Fiscalización Sanitaria de la provincia realiza hasta dos inspecciones anuales, las cuales son exhaustivas. Durante esas inspecciones verifican condiciones edilicias, libros de contralor de psicotrópicos y estupefacientes, no exhibición para venta productos vencidos de lotes informados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), y de libros de registro de temperaturas de la heladera y la presencia de farmacéutico. En tanto, la ANMAT realiza una inspección anual de características similares.
Respecto a la estimación que asegura que el 10 por ciento de todos los medicamentos que circulan en el mercado son falsos, Larcher consideró que es un ítem difícil de medir. Al respecto, diferenció entre los medicamentos “institucionales” de aquellos de “alta rotación”. Entre los primeros, explicó que son los que no se comercializan en el circuito habitual de las farmacias (oncológicos, retrovirales, antihemofilicos) y productos de altísimo valor unitario, que son manejados por las obras sociales, sindicatos y mutuales sin la intervención de una farmacia.
En tanto, los de alta rotación (como los analgésicos) son comercializados fuera del circuito de las farmacias habilitadas por el órgano competente (kioscos, almacenes, entre otros). “Una de las medidas más acertadas para combatir este segundo grupo es lo que se logró el año pasado con la vuelta del medicamento a la farmacia”, destacó.
La ley que todavía
no rige en el Chaco
En este sentido recordó la modificación a la Ley 26.567 que regula el negocio en farmacias, medicamentos y venta libre, promulgada el 27 de diciembre de 2009. Dispone que únicamente los farmacéuticos o autorizados podrán dispensar medicamentos denominados de venta libre en farmacias habilitadas. Y también establece sanciones. “Esta ley vigente a nivel nacional todavía no fue adherida por la provincia. Es la que retrotrae la situación de la comercialización de los medicamentos antes de la desregulación de Menem de 1991”, repasó Larcher.
De esta manera subrayó que los medicamentos sólo se pueden vender en farmacias. “El objetivo es desarmar los circuitos de venta por correo, internet, comercio no habilitados y, por ende, no controlados por la autoridad de salud, tanto a nivel provincial con la ANMAT”, remarcó finalmente.
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