El famoso “boca de urna”, que tanto revuelo levanta, aliado de algunos, enemigo de otros

El famoso “boca de urna”, que tanto revuelo levanta, aliado de algunos, enemigo de otros
En conversación con la socióloga María Eva Ayala, directora de la Consultora Ayala, explicó de qué se trata y cómo se produce el relevamiento. Según dijo en diálogo con “el Retrato…”, el domingo realizarán tres cortes de mil casos cada uno y se repartirán por los ocho circuitos electorales.
Son miradas de reojo. Algunos dudan, otros confían a medias. El resto, quien las contrata, por algo lo hacen. Las consultoras se roban parte de la atención en tiempos eleccionarios y los políticos, puntualmente, reparan en ellas para saber cómo están parados de cara a los comicios. El famoso “boca de urna”, que tanto revuelvo levanta. En este caso, a escasos días del ansiado domingo 27 de octubre.

En Mar del Plata, para conocer en profundidad este relevamiento en particular, “el Retrato…” dialogó con la socióloga María Eva Ayala, directora de la Consultora Ayala, de reconocida trayectoria en la ciudad. Empresa que, en su debido momento, ha trabajado para Acción Marplatense, CGT, Cámara Metarlúgica, Cámara de Comercio del Automotor, EMTur y la gobernación de la provincia de Buenos Aires, entre otros.

Según dijo, la tarea del domingo estará dividida en tres cortes de mil casos cada uno. El primero rondará entre las 10:30 y las 11, el segundo entre las 12:30 y las 13, mientras que el tercero y último a eso de las 17. Recorrerán unas 5 escuelas por cada circuito electoral (en Mar del Plata hay 8) y trabajarán, estimativamente, entre 30 y 40 personas, entre encuestadores y supervisores.

Relevamiento que dura, como mucho, un minuto. “El mecanismo de consulta es rápido y simple”, esbozó antes de explicar que el “boca de urna” es totalmente legal y permitido, más allá de quienes se opongan.

“Recuerdo que en el 2009, algunas radios comenzaron a difundir que la nuestra no era una actividad legalmente autorizada y la gente no sólo se negaba a contestar, sino que le decía a la policía que nos llevarán detenidos. Por suerte, en agosto no tuvimos ningún problema similar, más allá de que a algunos fiscales de mesa les molesta nuestra tarea. Nuestra tarea no va contra la veda electoral, porque nosotros no publicamos la encuesta, ni realizamos nuestra tarea a menos de 100 metros del lugar de votación”, dijo quien trabaja en la actividad desde el 99.

En consecuencia, consultada por la respuesta del ciudadano, si acepta, duda o no, respondió que “algunos acceden bien, otros no. Además, el encuestador no releva personas que digan que el voto es secreto, que dudan al momento de contestar, que estén dando vueltas y se acercan directamente a contestar. De hecho, hay personas que buscan confundir o, a su vez, conocer los datos”.

“Cada equipo de encuestadores, de los cuatro que saldrán a la calle, tendrá un supervisor a cargo. Normalmente, son personas con experiencia en trabajos de campo y en bocas de urna”, dijo antes de apuntar que “de inicio, tomamos aproximadamente 20 escuelas, de todos los circuitos, para hacer la medición. Pero todos los circuitos tienen la misma población. Por ejemplo, el 370 tiene el 8% del electorado, el 368 el 3% y 364 se lleva el 25%”. Además, añadió que relevan entre 200 y 300 mesas “en función de los colegios que asistimos”.

Sobre la consulta en sí, afirmó que “preguntamos el voto en sus tres categorías (diputado nacionales, senadores provinciales y concejales), si fue por lista completa o corte de boleta, cómo fue la decisión del voto, que particularmente lo analizo después de las elecciones, y si tiene la certeza de haber tomado la boleta correcta para votar a los candidatos mencionados”.

De paso, explicó que la última pregunta en sí fue incorporada en las últimas PASO porque “la realidad es que hay mucha confusión al momento de las elecciones. Porque pasa que una persona agarra la boleta de un candidato particular y luego no sabe a quién voto en las restantes categorías. Entonces, a esa persona que no sabe bien, lo marcamos como un voto dudoso y no lo asentamos en la planilla”.

-¿A quiénes relevan?

-La muestra se llama por conglomerado. Hacia dentro tiene una definición que se llama muestra dirigida: la cuota de sexo y edad. Ésta representa los electores del circuito. Primero, sexo masculino y femenino. Luego, las edades: de 16 a 19 años, de 30 a 49, de 50 a 65 y mayores de 65. Nosotros cuidamos la probabilística. Lo que nos da el dato no es la cantidad de casos, porque no tiene que ver con la población. Es decir, puedo hacer 3 mil casos en Capital Federal y 3 mil casos en Mar del Plata que tendré el mismo margen de error. De hecho, es de 1.8%.

En el final, reflejó que “hay escuelas a las que nunca vamos porque quedan en los límites de los circuitos y, en días de lluvia, llega solo el que tiene con qué ir. El que debe asistir en transporte, no va. Entonces, te puede sesgar la consulta”.

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