El emprendimiento está en el límite entre la capital y El Manantial. Son casas grandes, evolutivas, algunas hasta de cuatro ambientes.
- No les damos opción. Están ocupando terrenos insalubres, y lo entienden. Muchas veces cuesta, porque de alguna forma estamos desarraigándolos. No tenemos terrenos en las proximidades donde viven ahora. Pero les damos mejores hogares que donde están asentados; casas de hasta cuatro habitaciones. Ernesto Pool, responsable del programa Federal de Urbanización de Villas y Asentamientos Precarios, confirmó que en febrero o marzo se trasladará a los vecinos de una de las villas emblemáticas de San Miguel de Tucumán: "El Triángulo" (aunque para algunos es "El Triangulito"), ubicado entre Frías Silva y Bolívar.
El programa, que ejecuta el Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (Ipvdu), también relocalizará a las familias de dos asentamientos: las que están en el pasaje Misiones entre Las Heras y Entre Ríos (en Villa Alem) y a las que tomaron los terrenos de la Escuela de Formación Profesional N°3 en el barrio Juan XXIII (La Bombilla), entre Chile y Juan José Paso.
Estos 100 grupos familiares se mudarán al barrio que está construyéndose en el límite entre la capital y El Manantial. Son dos bloques de viviendas: uno de 40 y otro de 60 casas. En este último se instalarán los vecinos de El Triángulo.
LA GACETA visitó ayer el flamante barrio. Las calles que delimitan las tres manzanas (hay dos medias manzanas más que colindan con el barrio Smata III) son anchas, y conducen también a un gran espacio verde. Las casas son evolutivas (pueden ampliarse) y de grandes dimensiones, con baño, antebaño, cocina, lavadero y todos los servicios (agua, gas, cloacas, luz). Los tamaños de las 100 viviendas difieren, por la cantidad de habitaciones. Algunas llegan a tener cuatro dormitorios. Un porcentaje (el 5%) está destinado a hogares para discapacitados (espacios de grandes dimensiones, puertas anchas y botones antipánico en el baño).
En las cercanías funcionan un Centro Integrador Comunitario (CIC), un CAPS, pasan dos líneas de ómnibus (10 y 12) y se instalaron dos nuevas escuelas (a una cuadra está la secundaria Barrio San Miguel).
Los beneficiarios serán llevados pronto por personal del Ipvdu para conocer sus futuros hogares. "Es un programa muy lindo. Las personas que se van a mudar no abonan las cuotas de las viviendas, porque está financiado por le Estado nacional. A veces es muy difícil llevar una política con las villas, porque venden el lote, se llevan las casillas o desbaratan las casas. Luego se van a otro lado. No volvemos a darles soluciones habitacionales a la misma persona, por eso los registramos", comentó Pool. Constanza Marzoratti y Aldo Colloricchio, los inspectores de las dos obras del Ipvdu, coincidieron con Pool en que es difícil que se mantengan las condiciones en las que se entregan las viviendas. "¿Qué esperamos al adjudicarlas? Que el barrio crezca para bien y que les sirva para tener un futuro", aclararon los arquitectos.
De nunca acabar
La fecha de finalización de obra, prevista para el 11 de febrero, dependerá de un detalle que no es menor: para concluir con la red de conexiones deberán reubicar un asentamiento de unas 35 familias ubicado a un costado de las obras.
- ¿Por qué se usurpan tierras?
- Es una situación imposible de prevenir -contestó Pool-. El usurpador genera una situación de injusticia, porque las personas que están esperando una casa aguardan su oportunidad en una situación precaria. Además, hay mucha especulación de dinero en las usurpaciones. No estoy de acuerdo con que se convalide esa situación, porque le terminamos dando el terreno al usurpador y el resto sigue en la misma. Pero bueno, hay que contemplar que es difícil un desalojo, porque se genera mucha violencia.
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