Las familias sometidas a trabajo esclavo son oriundas de Córdoba y el dueño del tambo, de Buenos Aires

El Ministerio de Trabajo detectó trabajo esclavo en Juan Jorba. El hecho sucedió el 7 de mayo pero cobró trascendencia esta semana.
Según la escueta información que la oficina de Relaciones Laborales difundió a la prensa se trata de dos familias oriundas del sur cordobés que trabajaban para el dueño de un tambo, ubicado sobre la Ruta Nº 8, a la altura del Kilómetro 712.

Según los datos que maneja Alberto Lindow, titular del organismo provincial, el propietario del establecimiento lechero llegó a San Luis desde la localidad bonaerense de 9 de Julio. El campo no sería de su propiedad sino que alquila el lugar para llevar adelante su producción.

"Está todo en manos de la Justicia Federal, pero nosotros tenemos competencia porque está en juego la seguridad de los trabajadores, quiénes ni acceso al agua potable tenían. No podemos difundir los nombres de los empleados ni de los empleadores para no entorpecer el accionar judicial, pero aquí hay que dar una medida ejemplificadora y preventiva", sostuvo Lindow.

En el establecimiento se detectó que la totalidad de los trabajadores encontrados no estaban registrados, vivían con sus familias hacinados en pequeñas casillas rodantes, de 3 por 2 metros, muy precarias, sin ropa y calzado de trabajo adecuados. No existían constancias de pago ni de suministro de alimentos.

El único baño se encontraba en el sector de acopio de alimentos para animales (sin ninguna separación entre ambas prestaciones), a 1.500 metros de las casillas. El empleador tampoco los proveía de agua potable.

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