A casi un mes de que decenas de familias sin vivienda -organizadas en la asamblea “Madres y Padres en Lucha”- se instalara en terrenos aledaños al Centro Integrador Comunitario del barrio El Martillo hasta tanto el municipio les gestionara espacios donde levantar casas “dignas”, desde el sector advirtieron que el conflicto sigue sin destrabarse ante la falta de respuestas “concretas” del gobierno de Pulti.
Por ello, reclamaron la intervención de un representante del Ejecutivo “que sea abierto al diálogo” y que aporte “propuestas, información y voluntad” para solucionar la problemática. Este miércoles volverán a reunirse con el subsecretario de Gobierno, Martín Aiello. Según informaron a través de un comunicado de prensa enviado a la redacción de 0223.com.ar, las familias de la asamblea “Madres y Padres en Lucha” estuvieron el último viernes a las 9 en la municipalidad, en el marco de una nueva mesa de trabajo convocada con la intención de destrabar el conflicto que lleva más de un mes. En la oportunidad, estuvieron presentes el subsecretario de Gobierno, Martín Aiello; los concejales Fernando Maraude (FpV) y Mario Rodríguez (UCR) y Liliana Fernández, del Departamento de Arquitectura de la municipalidad. Pese a que, señalaron, el encuentro había sido acordado con el objetivo de “trabajar sobre las tierras fiscales que podrían ser cedidas para la construcción de viviendas, una vez más, los representantes del Ejecutivo local no llevaron ninguna respuesta”. “Simplemente se limitaron a rechazar las propuestas que llevaron los voceros de las familias y sostuvieron que no hay tierras y que las que fueron solicitadas por las familias están afectadas a otros planes habitacionales. Les solicitamos que nos permitieran acceder a la información pública de esos planes de construcción, pero nunca lo hicieron”, denunciaron. En ese sentido, también aseguraron que “cuando Aiello hizo referencia a las tierras que tiene la municipalidad, tampoco llevó información concreta ni convocó a un funcionario del Banco de Tierras”. En la ocasión, las familias defendieron nuevamente su decisión de continuar viviendo en El Martillo, ya que “es el barrio en donde se criaron y donde está el resto de sus familiares”. A su vez, informaron que tras dos horas de conversación, ambas partes acordaron pasar a un cuarto intermedio para que el Subsecretario analizara “algunas alternativas propuestas por las familias y las organizaciones sociales que apoyan la lucha”. No obstante, transcurrida más de tres horas y sin haber vuelto a recibir ningún llamado de Aiello, las familias decidieron cortar el tránsito en Luro e Hipólito Yrigoyen. “Recién a las 16.30 el subsecretario de Gobierno atendió el teléfono cuando lo llamó una vecina. En esa conversación el funcionario dijo que para él el diálogo estaba roto porque se habían quemado gomas y que estaba solo y no tenía ninguna respuesta para el conflicto”, expusieron. Finalmente, a las 18 del viernes, después de diez horas de espera en las puertas de la municipalidad, las familias decidieron levantar el corte y regresar a las instalaciones del Centro Integrador Comunitario para, en asamblea, resolver los pasos a seguir. Frente a esas circunstancias, desde “Madres y Padres en Lucha” aclararon que ese espacio “no cortó el diálogo con la municipalidad” sino que “se esperó durante horas” a que Aiello los convocara “para continuar con la mesa de diálogo y fue el funcionario el que decidió no recibirnos”. “Las familias somos las más interesadas en que este conflicto se resuelva, porque somos las que no tenemos a donde ir. Sabemos que este problema se resuelve en una mesa de diálogo y resulta preocupante que los funcionarios municipales no lleguen a las mesas de trabajo con propuestas. Mientras tanto, las 60 familias que reclamamos vivienda digna continuamos en la calle y sin ninguna respuesta del Estado”, lamentaron. Asimismo, entendieron necesario que la mesa de diálogo se reanude con “un representante del Ejecutivo que sea abierto al diálogo y, sobre todo, que llegue con propuestas, información y voluntad de destrabar el conflicto”. “Mientras tanto continuamos levantando casillas en las tierras linderas al CIC, con los materiales que fuimos consiguiendo. En esas casillas precarias están viviendo algunos compañeros y de a poco se van instalando más. Nuestra lucha es porque ninguno de nosotros tenga que continuar viviendo de esa manera. Y para que en un futuro cercano las 10 mil familias que están anotadas en los registros de la municipalidad reciban una vivienda digna”, concluyeron.



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