Las empresas que realizaban la distribución en las sociedades de fomento decidieron cortar el suministro por “cuestiones de rentabilidad”, según anunciaron desde el Municipio. Las unidades se vendían a 16 pesos y por semana llegaban a unos 350 hogares de distintos puntos de la Ciudad.
La razón es la poca rentabilidad que venían obteniendo desde el año pasado, según le dijo ayer a Democracia la directora de Relaciones con la Comunidad que tiene la Municipalidad de Junín, Gladys Hilgert, quien hasta ahora era la encargada de diagramar el itinerario que debían realizar las firmas distribuidoras para llevar el gas a cada sector de la Ciudad.
La funcionaria adelantó que hoy será la última jornada de venta en sociedades de fomento, clubes u otras entidades representativas de cada zona. Que los camiones vuelvan dependerá –agregó- de que el Gobierno les permita a los expendedores aumentar el precio de las unidades o les resuelva de otro modo el planteo monetario que los lleva a cortar un servicio que prestaron de manera ininterrumpida por al menos cuatro años.
De acuerdo con los proporcionados por Hilgert, la garrafa social llega cada semana a unos 350 domicilios, cifra que proyectada al período mensual ronda los 1.500 domicilios. Desde el lunes, para conseguir los tubos de 10 kilos a ese precio habrá que ir a las plantas de YPF, Hipergas y Surgas.
“En una reunión mantenida con el secretario de Gobierno (Mauro Gorer), con el encargado de la Oficina de Información al Consumidor (Lucas Mourlaas) y con las cuatro compañías que nos proveen gas y nos dijeron que ya no pueden soportar más la tarea que vienen realizando con tan poco margen de ganancia. Ellos pedían que les dejaran aumentar dos pesos por garrafa, algo que a mí me parece aún muy bajo, porque preferiría tenerlas a 20 pesos y que el reparto se mantenga y no a 16 y que se corte la prestación”, dijo la ex concejal meonista.
Hilgert dijo que por ahora se ingresará en un compás de espera y ver si en abril se les mejora desde el Gobierno el aspecto económico a las firmas. “Encima están esperando que se les abone una parte del subsidio que le vienen debiendo desde octubre pasado”, indicó.
Por otro lado, señaló que, de no ser así, se analizará si el Municipio puede hacerse cargo de restablecer la entrega.
En ferreterías
En varias ferreterías consultadas por este diario dijeron estar vendiendo las garrafas de 10 kilos a 20 pesos y que la demanda es alta, aunque no de un nivel que signifique agotar el stock en uno o dos días.
“Hay que ver si se mantienen esos precios cuando llegue el frío fuerte”, advirtió por lo bajo un comerciante del rubro.
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