Israel Alegre aseguró que no volverán los reclamos, pero sostuvo que se dificulta legalmente la construcción de las viviendas
Según señaló Alegre, las viviendas serían construidas en terrenos que en la actualidad ya son propiedad de familias aborígenes. Pero la dificultad se inicia por el fallecimiento de muchos de los propietarios de dichas propiedades, lo que frenaría legalmente la edificación.
En diálogo con La Mañana, Alegre confirmó que el Gobierno realizó el relevamiento de las 90 viviendas, pero aclaró: "No van a poder cumplir porque fallecieron los titulares, y les están pidiendo los títulos definitivos a las familias que viven en la actualidad en dichos lugares".
Las 90 viviendas originales fueron edificadas durante el Gobierno de facto según señaló Alegre, y en la actualidad ya fallecieron 53 de propietarios de las mismas, pero son habitadas por otras familias aborígenes: "Muchos no van a poder cumplir con los requisitos legales que pide el Gobierno para construirles las viviendas en los mismos terrenos", subrayó.
Sin embargo, Alegre señaló que muchos temen por el fin de dichos terrenos, porque "al no tener propietarios y no quedar herederos volverían a manos del Estado", señaló a La Mañana. Pero aclaró que el Gobierno ha participado con buena voluntad de todas las reuniones pautadas hasta el mes de junio.
"Hoy estamos solicitando que se hagan las transferencias de los terrenos, solicitando que se respete la comunidad de Namqóm", afirmando además que han "presentado siete carpetas, y ellos (por el Gobierno) tienen conocimiento del tema. Y si hay voluntad política queremos que se trabaje sobre ello".
Las familias del barrio Namqóm se encuentran en asamblea permanente, solicitando mejores condiciones de vida de la comunidad: "Hay que respetar lo que es la tierra según cada cultura", subrayó Alegre, confirmando que unas 531 familias viven en el Lote 68.
Reclamo
Cabe recordar que el corte de ruta se mantuvo inflexible por más de 30 días. Lo que provocó serios inconvenientes de transporte sobre la vía nacional. Sin embargo, tras llegar al diálogo entre ambas partes (gobierno-comunidad) resolvieron y acordaron ejecutar las obras que se reclamaban, que según resaltaron en su momento fuentes gubernamentales "se encuentran debidamente acreditados en los planes y programas establecidos dentro del proyecto de provincia que comprende a las comunidades aborígenes en su integralidad".
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