Se pudo saber que los afectos de los fallecidos analizaban la posibilidad de sepultar los cuerpos en el cementerio de la ciudad a la misma hora.
Al cierre de la edición, nueve de los once cuerpos eran velados en la ciudad de Loreto. Los restos de Alejandra Leguizamón, en ciudad Capital y los de Pedro Roldán en Villa Atamisqui.
Pedro Corvalán y su cuñada Stella Maris Ibáñez reciben el último adiós en el mismo sitio, ya que eran familiares.De todos ellos, seis eran docentes. La comunidad educativa del departamento está conmocionada. Según se informó, se evaluaba la posibilidad de dar sepultura a las víctimas a la misma hora en el cementerio local.
Escenas desgarradoras se vivieron en el transcurso de la jornada de ayer, apenas conocido el luctuoso accidente.
La sociedad está conmocionada por el terrible suceso, que es el segundo más grave de la historia reciente de la provincia.
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