En la marcha 150 de la Comisión contra la Impunidad, la tragedia de Quijano fue parte de los reclamos al sistema judicial.
El cierre se dio frente a la Catedral, en donde tomaron la palabra los familiares que recientemente se sumaron a la Comisión. Sergio Tapia, papá de Rodrigo Tapia, una de las víctimas de la tragedia de Campo Quijano, fue uno de ellos. Tapia instó a reflexionar a la comunidad salteña expresando: “Yo fui uno más de los indiferentes de la ciudad, pero me tocó vivir este dolor. Por eso les pido que nos ayuden a cambiar las leyes y a que nos escuchen”. Agregó: “Le pido a la ciudadanía que no tomen la marcha diciendo ‘estos ya están haciendo bulla’; sino que les pido que nos ayuden; no por mi, sino por sus hijos”, concluyó entre lágrimas.
Raúl Córdoba, uno de los voceros de la Comisión, también tomó la palabra y reiteró que si es necesario cumplirán 300 marchas en la plaza, porque “el pedido de justicia de los padres y familiares no cesará”.
Nuevas historias
Cada viernes hay una familia nueva o una madre que se suma para pedir justicia. Una de ellas es María Elena Aguirre, mamá de Rodrigo Campero, quien falleció en un siniestro vial el 21 de septiembre de 2013. “No me pude despedir de mi hijo y el que lo atropelló está libre. Hay días que pienso que ya no puedo vivir con esto”, expresó compungida María Elena. La mamá de Alfonso Ezequiel Ocampo, María, contó que a su hijo lo atropellaron el 9 de diciembre y luego de 28 días en terapia intensiva, falleció. “El 31 lo tuve en casa, brindé con él, pero lo peor es que el que lo atropelló sigue suelto, ¿es posible?”, se preguntó.
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