Familiares de víctimas dijeron “presente”

Familiares de víctimas dijeron “presente”
En la marcha 150 de la Comisión contra la Impunidad, la tragedia de Quijano fue parte de los reclamos al sistema judicial.

Las decenas de personas que reclaman justicia desde hace más de dos años alrededor de la plaza 9 de Julio cada viernes desde las 19, no solo tienen el deseo de que se cumpla su pedido sino que también tienen coraje, valentía, agallas y perseverancia. Eso las moviliza, como también el dolor y la impotencia de no saber qué hacer ahora que sus vidas ya no serán las mismas de antes. “Creo que perder un hijo es lo peor que te puede pasar”, aseveró Teresa Cardozo, mamá de Gastón Cardozo. Su hijo falleció por un siniestro vial el 5 de noviembre y Teresa hace tres viernes que se unió a la marcha. Ella, como otras 79 madres caminaron alrededor de la plaza 9 de Julio con las fotos de sus hijos en alto para pedir justicia y alcanzar la paz. Esa idea es uno de los preceptos que la Comisión de Familiares contra al Impunidad tiene como lema, al igual que “Juicio oral y público” para los responsables de la muerte de sus hijos. Mientras, caminaron gritaron “presente” al escuchar el nombre de cada uno de los jóvenes que fallecieron. Unas 200 personas con pecheras verdes se congregaron en el centro para la marcha 150 en memoria de Carlos Vera.

El cierre se dio frente a la Catedral, en donde tomaron la palabra los familiares que recientemente se sumaron a la Comisión. Sergio Tapia, papá de Rodrigo Tapia, una de las víctimas de la tragedia de Campo Quijano, fue uno de ellos. Tapia instó a reflexionar a la comunidad salteña expresando: “Yo fui uno más de los indiferentes de la ciudad, pero me tocó vivir este dolor. Por eso les pido que nos ayuden a cambiar las leyes y a que nos escuchen”. Agregó: “Le pido a la ciudadanía que no tomen la marcha diciendo ‘estos ya están haciendo bulla’; sino que les pido que nos ayuden; no por mi, sino por sus hijos”, concluyó entre lágrimas.

Raúl Córdoba, uno de los voceros de la Comisión, también tomó la palabra y reiteró que si es necesario cumplirán 300 marchas en la plaza, porque “el pedido de justicia de los padres y familiares no cesará”.

Nuevas historias

Cada viernes hay una familia nueva o una madre que se suma para pedir justicia. Una de ellas es María Elena Aguirre, mamá de Rodrigo Campero, quien falleció en un siniestro vial el 21 de septiembre de 2013. “No me pude despedir de mi hijo y el que lo atropelló está libre. Hay días que pienso que ya no puedo vivir con esto”, expresó compungida María Elena. La mamá de Alfonso Ezequiel Ocampo, María, contó que a su hijo lo atropellaron el 9 de diciembre y luego de 28 días en terapia intensiva, falleció. “El 31 lo tuve en casa, brindé con él, pero lo peor es que el que lo atropelló sigue suelto, ¿es posible?”, se preguntó.

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