Cabe recordar que la víctima fue baleada por otro joven, identificado por la Justicia como Raúl Horacio Baigorria, de 18 años, el 7 de noviembre en un confuso episodio ocurrido en calle Santiago del Estero casi Laprida.
Luego de más de media hora, la madre de “Nito”, Graciela Sosa, fue recibida por el intendente Miguel Lunghi, que se comprometió a hablar con el fiscal el lunes y tratar de concertar una audiencia para el martes con los familiares del joven asesinado.
Graciela Sosa se mostró muy conforme con el recibimiento del jefe comunal y destacó que los atendió “muy bien”.
“Quiero justicia para mi hijo, que me lo mataron de un escopetazo. Queremos que esto se esclarezca y que estén presos todos los culpables. Baigorria está en la cárcel, pero hay dos más que también tienen que caer. Una es la mujer del criminal que está preso y hay otro investigado también”, aseguró en diálogo con El Eco de Tandil.
Y afirmó que “esperemos que haya justicia por mi hijo y que no vuelva a suceder en otro lado tampoco. Mi hijo tenía 19 años, toda una vida por delante. Esta es la primera de muchísimas marchas más”.
“Es muy difícil seguir adelante porque lo extraño tanto. Tengo un dolor inmenso que no me lo saca nadie, cada día se me hace más difícil. En cinco minutos me lo sacaron de las manos”, expresó.
Por su parte, Daiana Colotti, una vecina que también se encontraba en la manifestación explicó que “estamos pidiendo justicia por Nito para que sus padres puedan tener paz, aunque es muy difícil. Tropezón, San Juan, Arco Iris estamos con ellos porque es una familia con la que siempre estuvimos unidos, nos criamos todos juntos, yo vi embarazada a la madre de Nito y no es justo que esto esté pasando”.
“Quiero que la sociedad tome conciencia que hoy son ellos, mañana podemos ser nosotros”, clamó.
El tránsito
Luego de casi una hora de manifestación, se hizo presente en el lugar personal de Tránsito del Municipio que intentó disipar la movilización. Se desató una discusión entre Walter Villarruel, el director de Tránsito, y los manifestantes porque él les pedía que liberaran la arteria y ellos se negaban. Entonces Villarruel decidió desviar el tránsito por la vereda de la Plaza Independencia, hasta que al ver esa situación, los manifestantes accedieron a permitir el paso de los vehículos. Sin embargo, aseguraron en diálogo con este medio que estaban indignados por el trato del personal de tránsito.

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