Dolor e indignación es lo que sienten los familiares y allegados a la familia de Martín Carmelo Castro, el hombre que fue embestido y abandonado por un conductor de un automóvil el año pasado cuando salía de su trabajo y se dirigía a su casa para festejar el día del padre.
Hace poco trascendió en las redes sociales una fotografía donde se lo ve al joven imputado por el hecho, participando de un evento social que se realizó en el Club Aguará, bebiendo alcohol. La Jueza que decidió su liberación consideró que el joven no iba a escaparse, y que tampoco volvería a beber. Sigue investigado pero no se le quitó su licencia de conducir ni tampoco se le secuestró el auto.
Hace pocos días concluyó el Seven del Reencuentro en el Club Aguará, allí asistieron muchas familias de jugadores y ex jugadores, además la excusa era perfecta para reencontrarse con seres queridos y pasar un buen rato. Pero lo que sintió uno de los asistentes, Martín Castro, hijo del fallecido Martín Carmelo, fue mucho dolor y bronca.
Es que divisó entre los asistentes al joven que atropelló, mató a su padre tras dejarlo abandonado, el pasado 15 de junio del 2014. El joven, Rodolfo Riveros fue puesto en libertad el pasado 7 de julio del 2014 por la Jueza de Instrucción y Correccional Nº 5 Dra. Karina Laura Paz, pero sigue imputado en la causa, que está caratulada como “homicidio culposo calificado”.
Vale decir que el joven, lejos de colaborar con la Justicia, no solamente que no se quedó en el lugar, sino que además de huir estuvo prófugo y fue hallado por la Policía recién ocho días después del trágico hecho. Y la Jueza había dispuesto primeramente un embargo de sus bienes, por una suma de cien mil pesos y la extracción de sangre: todo ocho días después que se lo haya encontrado. Ocho días.
La magistrada consideró luego que al imputado se le restituyera el automóvil con la aclaración de que si la Justicia lo requiriera, se lo podrían quitar nuevamente. Cosa que hasta el día de la fecha no ha sucedido.
-Según el Artículo 38º del Código Penal Argentino, se establece que “Será reprimido con prisión de seis meses a cinco años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco a diez años, el que por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes de su cargo, causare a otro la muerte.
El mínimo de la pena se elevará a dos años si fueren más de una las víctimas fatales, o si el hecho hubiese sido ocasionado por la conducción imprudente, negligente, inexperta, o antirreglamentaria de un vehículo automotor”.
Por lo que se infiere que el joven Riveros, de 24 años, se le habría tenido que suspender la licencia de conducir. Pero según testigos, lo habrían visto manejando.
No se podrá saber nunca si el joven tenía un alto o bajo nivel de alcohol en sangre aquella fatídica mañana en que acabó con la vida del infortunado Martín Carmelo, puesto que, tras ausentarse a la Justicia por 8 días, recién compareció ante la Dra. Karina Paz, quien ordenó que se le extrajera sangre.
En libertad, sin culpas, manejando y bebiendo
Lo que se pudo ver y leer en las redes sociales tras la publicación de la foto de Riveros en el Seven de Aguará con un vaso de cerveza fue mucha indignación. El propio Martín Castro, hijo de Martín Carmelo, comentó en su cuenta de Facebook agregando la imagen del joven imputado: “Este es el asesino al volante que en el día del padre siendo las 6 de la mañana..choco y mato a mi papa...lo dejó tirado, huyendo del lugar..para luego estar prófugo durante 8 días...nunca se mostró arrepentido,tampoco se entregó por propia voluntad...la Policía lo encontró junto a su auto...con el cual mató..escondido en su casa...está foto fue tomada el domingo anterior en club aguara...en el seven del reencuentro....como verán,esta tomando cerveza...el día que asesino a mi padre salía de un boliche bailable...y como no se quedó en el lugar,no se pudo constatar el nivel de alcohol en sangre...más que seguro era muy elevado al permitido...este infeliz sigue tomando...sigue manejando...para la jueza esta persona no es peligrosa para la sociedad...al contrario lo premia con la libertad...sin inavilitarlo para manejar...tampoco se lo ve con ganas de cambiar...sigue con su vida, bebiendo alcohol...destruyó una familia y la verdad que ya no hay manera de describir la bronca e impotencia que uno siente cuando ve estas cosas...paradójicamente en un club de RUGBY...en donde se inculcan valores...donde se forman antes que el jugador,a la persona..con vínculos que le duran de por vida....lejos está este individuo de todas esas cualidades...Ojalá este año que empieza logremos entre todos la tan ansiada JUSTICIA...que está persona pagué por el daño que hizo....y para que sirva de enseñanza de lo que no hay que hacer...lastimosamente hasta ahora sigue siendo un muy mal ejemplo...Para nosotros una daga más, en lo más profundo de nuestras almas...sólo queremos Paz...”.
La Jueza Karina Paz ¿consideró que este joven no volverá a cometer el mismo hecho? ¿Por qué se le devolvió el automóvil? ¿Por qué no se le revocó la licencia? Todos estos interrogantes que la familia de Martín Carmelo y todas las víctimas de estos hechos trágicos buscan responder.
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