A cinco meses de iniciado el primer juicio que se lleva a cabo en la ciudad de Mendoza por delitos de lesa humanidad, ayer comenzó a ser tratada la detención del abogado y escritor Ángel Bustelo.
Con los testimonios, se vieron comprometidos los militares Dardo Migno y Mario Lépori, ambos involucrados en torturas, pero tal vez lo más destacado fue la acusación de "complicidad" con que Fidel Bustelo cargó contra el camarista Otilio Romano.
La esposa del fallecido abogado (que fuera candidato a presidente de la Nación en 1989) recordó que aquella noche "tocaron el timbre y dijeron ?correo'", pero entró un militar: "Nos pusieron a todos contra la pared, lo esposaron y le golpearon con la culata... y se lo llevaron".
Después relató el "calvario"que significó para ella y sus dos hijos obtener datos sobre el destino de su esposo. Su arresto y disposición del PEN fue firmado por el teniente coronel Tamer Yapur, hoy separado de este juicio, mientras que su libertad habría sido obtenida por una carta "manuscrita" del ex presidente Illia, donde "decía quién era mi padre y que él garantizaba su conducta".
Fidel, reconoció que su padre estuvo un año detenido y cuando recuperó la libertad sostuvo "que había responsabilidades judiciales".
Después que la querella leyera el dictamen del, por entonces, fiscal Romano, donde solicita se dicte la prisión preventiva de Bustelo, su hijo denunció que era por la tenencia de un libro, "eso justificó jurídicamente toda esa ilegalidad. A mí me apartaron y me siguieron persiguiendo como abogado por haber osado enfrentarme a los dueños del Poder Judicial de la Nación...".
Comentá la nota