Jesús Cuello (29) cargó contra el subcomisario que hirió mortalmente a su hermano en medio de una trifulca. El uniformado apedreado en la cabeza sigue sin declarar por una conmoción cerebral.
El subcomisario Marcelo Gatica, señalado como responsable de la muerte de Brian Cuello (17), ultimado el viernes de un balazo en medio de una trifulca en las afueras de San Martín, no ha declarado ante la Justicia porque su salud mental aún no se lo permite.
"Recibió el alta médica en el hospital Militar pero igual no está en condiciones de declarar. El psiquiatra que lo revisó el domingo señaló que se encuentra obnubilado, con compromiso de conciencia y desorientado espacial y temporalmente", explicaron desde la fiscalía de Fernández Poblet, y subrayaron: "No va a declarar hasta que el perito señale que puede hacerlo y no sabemos cuándo ocurrirá eso. Y si no puede declarar no se lo puede imputar por ningún delito".
La conmoción mental por la que atraviesa Gatica es secuela de los dos piedrazos que recibió en la cabeza el viernes al mediodía, cuando, junto a 4 uniformados, se enfrentó con jóvenes, entre ellos Brian Cuello, que atacaron el puesto móvil montado frente al barrio Ambrosio, cerca del hospital Perrupato.
Ese mediodía y a los piedrazos contra los uniformados, Cuello cruzó el puente de un canal de riego frente a su propia casa y se internó en un descampado, hasta donde fue seguido por Gatica.
"Han declarado los cuatro policías y coinciden en que hasta ese momento, Gatica no estaba herido en la cabeza", dijeron. Si esto es así y como no hubo terceras personas en ese último momento, todo indica que antes de recibir el balazo, Cuello habría apedreado a Gatica.
"Él puede haber estado largando piedras, pero por eso no le van a sacar un arma en la cara. ¿Cómo van a responder a piedras con balas?", dijo Jesús Cuello (29), hermano de la víctima, que pide justicia y que niega que Brian hubiese estado acompañado por otras personas cuando comenzó la trifulca.
"Él no planeó nada, estaba solo; esa mañana venía de la casa de su novia cuando lo paró la Policía. Eso fue muy cerca de acá y como no tenía los documentos, una vecina que pasaba vino a buscarlos", contó Jesús. "Después de eso él se fue a sentar junto al canal y entonces empezó toda la confusión, las piedras y los tiros; ahí se metió al campo, lo siguió la Policía. Mi hermana vio por la ventana cómo le tiraban".
El menor cayó muerto detrás de una casa en ruinas, en medio de un descampado; cuando el resto de los uniformados llegó al lugar encontró a Gatica desvanecido, herido en la cabeza y con el arma reglamentaria junto al cuerpo; cerca de allí estaba el cadáver de Brian con la gomera todavía en la mano, según consta en el expediente.
El escenario previo que posiblemente tenga en mente la fiscal es entonces el de 3 jóvenes (no identificados) atacando a piedrazos el puesto policial y al mismo tiempo, unos metros al oeste, del otro lado del canal de riego, a Cuello haciendo lo mismo pero en soledad.
Las pericias, los testimonios y la declaración de Gatica le permitirán a Fernández Poblet tener un panorama más claro del hecho para poder calificar el caso, que podría ir desde homicidio agravado por el uso de arma y la función pública, a homicidio culposo (donde no hay intención de matar) si se comprueba que disparó en medio de una conmoción cerebral.
La marcha que no fue
En las últimas horas fue tomando forma en las redes sociales la realización de una marcha en apoyo al subcomisario Gatica. La movilización tenía previsto arrancar a las 20 de ayer, recorrer calles de la ciudad y terminar frente a la comisaría 12, donde Gatica presta servicios, pero en la mañana de ayer la marcha comenzó a desactivarse.
"El apoyo a Marcelo de parte de mucha gente que lo conoce y sabe que es buen policía está firme, pero el ambiente quedó muy caliente, hay una persona muerta y la situación está pesada", dijo un uniformado que conoció el armado de la movilización. "Lo mejor entonces es no recargar las tintas, dejar pasar un tiempo y que la Justicia actúe. Por eso se decidió desarmar la marcha".
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