Graciela Lizárraga es de Metán y está inscripta desde 1992. En aquel entonces tenía 4 hijos menores a su cargo.
Es el caso de Graciela Hilda Lizárraga, DNI 16.934.731, de la ciudad de Metán está inscripta desde el año 1992 y jamás tuvo la suerte de salir sorteada, a pesar de que en ese entonces tenía 4 hijos menores a su cargo. Sin embargo nunca bajó los brazos y siempre tuvo la esperanza de que alguna vez ese día llegaría. Aunque Graciela renovaba religiosamente todos los años su carpeta la fortuna nunca estuvo de su lado.
Pero la mayor sorpresa se la llevó en este último sorteo, en el que se entregaron 68 viviendas del Programa Federal Techo Digno, cuando se enteró que ni siquiera figuraba en la lista de pre adjudicación por no contar con los ingresos suficientes. Según expresó a El Tribuno, Graciela viajó a Salta para pedir una explicación sobre su situación. “Me dijeron que no podía participar ya que no reunía el monto necesario que pedían cuando hice la declaración jurada en setiembre de este año. Yo quise poner que ganaba $ 5.000 y los empleados del IPV me dijeron: No señora, el monto a declarar tiene que ser hasta $ 3.000, y yo inocentemente declare ese suma. En una palabra me dijeron: “señora, si usted quiere informar esa suma tiene que ser monotributista y declarar sus ingreso ante la AFIP”, relató.
Graciela se encuentra desesperada. Desde hace más de 20 años que lucha para concretar el sueño de su casa propia y todo indica que por ahora ese deseo no se va a hacer realidad.
Contestación del IPV
El Tribuno se comunicó con Lorena Cánepa, prensa del IPV, para pedirle una explicación sobre el caso de Graciela Lizárraga.
Desde el Instituto Provincial de Vivienda informaron que la señora no participó en el último sorteo de vivienda realizado para los residentes de dicha localidad, por tener ingresos insuficientes. Además aclararon que los mismos no pueden ser ni alterados ni modificados por ningún agente del organismo ya que los ingresos que aportan los postulantes tienen que ser debidamente comprobables, es decir, tienen que presentar recibo de sueldo en caso que sean trabajadores en relación de dependencia o declaración jurada en caso de ser independientes.
“Se comunica que Graciela Lizárraga se inscribió en el organismo el 20/05/92 y por el lapso de 10 años no realizó ninguna actualización de ficha, posteriormente al trámite de actualización lo hizo de forma esporádica (2002, 2006, 2008, 2009, 2011, 2012 y 2013), motivo por el cual probablemente no participó en sorteos anteriores, ya que la ficha social debe estar constantemente actualizada”, expresó la encargada de prensa del Instituto de la Vivienda.
Sin solución
El problema habitacional en Salta, como en todo el país, es preocupante.
Construir es cada vez más costoso y de esa manera el sueño de la vivienda propia para algunos es imposible. En Salta existen muchas familias que viven en hogares precarios como ranchos, pensiones, inquilinatos, casas al borde del derrumbe o sin los servicios necesarios.
Para las personas que no cuentan con los recursos suficientes, la única manera de acceder a una casa es a través del Instituto Provincial de la Vivienda, pero en muchos casos -como lo muestra la historia de Graciela Hilda Lizárraga- no es tan sencillo.
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