Integrantes de una familia del barrio 3 de Febrero de Caleta Olivia dieron a conocer públicamente la denuncia que realizaron contra la Policía por represión.
De acuerdo a lo que expresaron, tres efectivos irrumpieron el sábado dentro de su casa, sin permiso judicial, pasadas las 3 de la madrugada. Allí ellos fueron golpeados, arrastrados y les dispararon balas de goma a quemarropa, provocando lesiones al padre y a tres menores.
En una entrevista al portal La Vanguardia del Sur, los damnificados relataron lo vivido en primera persona.
El padre de familia, José Ricardo Monasterio, es empleado municipal y se desempeña en Seguridad de Tránsito. Este expresó que el sábado a la madrugada, el mayor de sus hijos volvía de una fiesta de cumpleaños en estado de ebriedad y en ese momento, un policía se dirigió hasta su vivienda, “pateó el portón del lado de afuera” y con un compañero ingresaron sin permiso a su casa, que se ubica en la calle Juana Terraz.
De acuerdo a lo que indicó Monasterio, los efectivos intentaron “sacar a la rastra” al muchacho que regresaba a su casa y fue en ese momento que el hombre intentó detener la agresión.
Allí, contó el hombre, fue cuando la Policía actuó desproporcionadamente, ya que dispararon con “balas de goma, o de teflón, con las Ithakas”, relató.
Recibió catorce perdigones
Monasterio precisó que durante este episodio, varios integrantes de la familia recibieron disparos, incluido él. “Yo tengo heridas de ocho perdigones”, detalló.
Sin embargo, señaló que quien más balas recibió fue su hija, una adolescente de 16 años, ya que recibió 14 perdigones entre las piernas, espalda y arriba de la cintura. De estas balas, los médicos pudieron extraerle diez y para quitarle las cuatro restantes deberán operarla.
Lo llamativo para este hombre es que, después de estos hechos, los policías se retiraron “y no llevaron a nadie detenido”, aseguró.
Denuncia
Para avalar sus dichos en la denuncia, el hombre mostró radiografías y certificados de los médicos del Hospital Zonal que atendieron a la familia durante esa madrugada. “Voy a ir hasta las últimas consecuencias”, aseguró.
Otra versión
Respecto a este episodio, fuentes policiales aseguraron que la actuación de la Seccional Tercera de Policía comenzó a las 3 horas, cuando se recibió un llamado anónimo porque había disturbios en la calle Juana Terraz.
En ese momento, el patrullero de dicha comisaría pidió un refuerzo del Comando Radioeléctrico para dispersar a un grupo de personas que estaban en una gresca, siendo que uno de ellos, en estado de ebriedad, le pegó un cabezazo a un policía y allí comenzó la persecución de ese joven violento que sería el hijo de Monasterio
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