La familia Acuña pide justicia por el asesinato de Romina

La familia Acuña pide justicia por el asesinato de Romina
Romina Acuña tenía 20 años y un nene de 2 cuando fue asesinada el 10 de octubre del 2010. Recibió el impacto de un disparo en el cuello. Los agresores nunca fueron detenidos y según la denuncia familiar, “la Policía no tomó ninguna medida para detener a los homicidas”. Su familia reclama justicia.
Ya han pasado más de dos años del asesinato de Romina Acuña. Los responsables del homicidio no fueron detenidos y siguen circulando por el barrio “Ministro Rivadavia” y agrediendo a la familia, según denunciaron.

Estela Díaz, madre de la joven, asistió a la marcha de Lautaro Bugatto el 6 de mayo, en la que reclamaron justicia. Según explicó, hicieron varias denuncias, pero la Policía “no tomó ninguna medida para detener a los homicidas”.

Romina Acuña era madre de un niño de 2 años –Nahuel-, cuando fue atacada por un grupo de “delincuentes”. Según el relato familia, Romina había sido testigo en un procedimiento llevado a cabo por fuerzas de seguridad y a partir de ese momento, la familia comenzó a recibir amenazas.

Varias personas fueron acusadas de destruir un patrullero en la esquina de la casa de Romina y ella fue quien tuvo que presentarse a declarar. Según Andrés Acuña, “la Policía no se preocupó en resguardar su identidad y los delincuentes tomaron represalia en diferentes ocasiones”.

“Cada vez que salíamos de la casa, nos hacían la vida imposible: nos golpeaban las rejas, era todo un desastre”, aseguró Andrés en diálogo con Info Región. “La Policía jamás hizo nada, ni los detuvo en ningún momento, acá siempre pasa lo mismo”, se quejó.

Ante el pedido de ayuda de la familia Acuña, explicaron, la Policía les pidió que “se dejaran de molestar”. El 29 de agosto del 2010, Romina fue atacada junto a su hijo cuando bajaba de un colectivo. Recibió un disparo en el ojo, pero logró salvar la vida de su pequeño hijo. Y el 10 de octubre de ese año, el grupo de presuntos delincuentes abrió fuego contra Romina y sus hermanos. Romina fue herida mortalmente al recibir un impacto de bala en el cuello y al poco tiempo falleció, mientras que el padre y un hermano de la joven fueron heridos.

La denuncia de la familia es clara: fueron amenazados hasta que finalmente mataron a un miembro de la familia; y sin embargo, según dicen, las agresiones persisten aún hoy. Según el relato, abren fuego contra el frente de la casa y arrojan piedras a toda hora.

Frente a este relato, Info Región fue en busca de la voz policial, pero desde la Comisaría dijeron no tener presente el caso. “La denuncia debe estar archivada”, se limitaron a decir.

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