Un empleado de "Tarjeta Nevada" fue aprehendido ayer. El sospechoso habría admitido que sacó el dinero, pero dijo que tenía intenciones de reponerlo en la semana.
Un llamado al 911 alertó de un robo ayer a la mañana en la sede de la empresa, ubicada en San Martín y Laprida. Según informó el jefe de la seccional 1ª, Ricardo Fresneda, acudieron al lugar, y los dueños les dijeron que habían detectado un faltante de dinero de $ 80.000, y que sospechaban de uno de los cajeros que trabajan en la entidad.
Los policías se acercaron hasta el empleado de 26 años y le pidieron que los acompañara hacia un costado. Allí le contaron lo que estaban manifestando los dueños de la empresa, y el muchacho reconoció que había sacado el dinero, pero que pensaba reponerlo la próxima semana, contó una fuente policial.
El cajero también habría admitido que sufre una adicción a los juegos de azar, y no sería la primera vez que se habría llevado dinero del local, reponiéndolo unos días más tarde, aunque no siempre por el monto total que había sustraído. Esos faltantes son los que llamaron la atención de los dueños, por lo que hicieron el arqueo de ayer.
Doble tarea
Fuentes policiales comentaron que los cajeros tenían una doble tarea al finalizar cada jornada. Por un lado, debían dejar asentado la cantidad de dinero que habían recaudado por el pago de cuotas de las tarjetas.
Por otro lado, tenían que guardar la plata en un sobre y dejarlo en una caja fuerte. Este era el paso que habría demorado el cajero sospechado de los robos. Cuando se hizo el arqueo de caja ayer a la mañana, los sobres que faltaban eran, precisamente, los que correspondían al empleado, según le dijeron los dueños a la Policía.
Preventivamente, y en presencia de dos testigos, el cajero fue requisado. Tenía $ 6.700 en los bolsillos, según quedó registrado en el parte oficial.
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