La delincuencia cada vez respeta menos y ya ni siquiera los valores sagrados: se llevaron un auto del obispado cargado de computadoras, dinero en efectivo, un cáliz, una patena y otras pertenencias de valor para la institución eclesiástica.
Cargando en un automóvil del mismo lugar también propiedad de los sacerdotes, salieron por el portón de acceso, pero el 911 logró recuperar todo, a las pocas cuadras, aunque no logró detener a los malvivientes, ya que el automóvil se detuvo mediante un sistema de alarma que tenía el vehículo.
El frente del Obispado de la diócesis San Roque, que fue blanco del accionar de los delincuentes este domingo a la madrugada.
Es que el hampa cada vez se anima a más, todo a pesar de la lucha sin cuartel que está encarando la policía de esta ciudad, donde debe redoblar esfuerzos, aunque logra detener a los autores, y recupera -muchas veces- las cosas que son blanco de la delincuencia.
Respecto del robo, el presbítero de la diócesis, Marcelo Madero, lamentó que haya gente de no tiene límites ni con lo sagrado, aunque precisó que lo ocurrido en otras oportunidades -como el robo y destrucción de la capilla San Pantaleón- fue doblemente grave.
Usaron el auto de los curas
Esta vez el modus operandi de los malvivientes llegó, si se puede decir, al punto más alto, al intentar desvalijar varias pertenencias del Obispado, cargando todo en uno de los automóviles que usan los sacerdotes como medio de movilidad que se encontraba en el garaje, y lo usaron para huir.
La puerta de acceso de la institución religiosa y una placa que lo identifica no impidió que los malvivientes realicen sus fechorías.
Una vez que se establecieron en uno de los patios internos del lugar, comenzaron a levantar cada cosa que había en las oficinas, tanto del Obispado como de la secretaría. Y llegaron a una caja fuerte a la que abrieron y lograron llevarse el dinero en efectivo, dijo el sacerdote. Pero luego de esto continuaron juntando todo en un automóvil que se encontraba en el mismo garaje del Obispado y con las llaves puestas, según relato el sacerdote Marcelo Madero en comunicación con NORTE.
Aunque el botín de los delincuentes quedó reducido a tan solo un cáliz, una patena y el dinero en efectivo que se llevaron del lugar fue un importante daño pecuniario, no por el dinero sino por el cáliz ya que es una pieza de alto valor religioso y era un regalo, dijo el sacerdote.
Respecto de este lamentable hecho que causó el repudio de toda la comunidad católica en la ciudad, se puedo saber que el papa Francisco estuvo al tanto de los otros acontecidos, como el caso de los robos a las capillas Santa Catalina, en el barrio Sarmiento y la San Pantaleón en el 713 viviendas, acotó una alta fuente eclesiástica.
Un hecho singular
“Algo como esto nunca sucedió”, dijo el comisario inspector y director de Zona Interior Walter Retamozo sobre el hurto al obispado, y agregó que ya hay pistas firmes de quiénes podrían ser los autores del hecho.
Anticipó que aparentemente los delincuentes habrían detenido la marcha del vehículo y estacionaron a pocas cuadras del lugar, ya que habrían observado el recorrido de rutina que realizan los móviles del 911, y esto puso los alerta y optaron por abandonar el automóvil y las cosas que intentaron llevarse, indicó el jefe policial.

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