“Es una falta de respeto a la devoción popular por la Virgen”

“Es una falta de respeto a la devoción popular por la Virgen”
Así lo afirmó el actual Rector de la Catedral Basílica Nuestra Señora del Valle, el Pbro. José Díaz habló en el programa radial “En la Mira”. Asegura que ni siquiera están dadas las condiciones edilicias para recibir a los miles de peregrinos que ya asisten a las dos fiestas anuales, y más parece que al sector privado “se le están acabando las ideas”.

Ante la posibilidad presentada como propuesta de los sectores privados de que se produzcan más bajadas de la Virgen del Valle en el año, para convocar a más turistas, el Rector de la Catedral fue contundente en su asombro y repudio. Aseguró que “si se quiere usar la devoción mariana con fines absolutamente económicos, es una falta de respeto enorme”.

Enterado de la propuesta de que se incrementen el número de fiestas marianas en nuestra provincia, motivada por la cantidad de turistas que asisten a las festividades de Nuestra Señora del Valle, el Rector aseguró: “Es como si se nos hubiesen acabado las ideas y queremos instrumentalizar la devoción mariana con una finalidad de lucro. Habría que decirle a la gente que está pensando esto que en realidad es un atropello al concepto de la religiosidad popular”.

Para Díaz, la propuesta es “inviable desde el punto de vista histórico y religioso”, dado que las dos fiestas de la Virgen anuales responden a fechas de un calendario cristiano, y por lo tanto “no se pueden inventar motivos para hacer celebraciones marianas”.

Así mismo, aseguró en nuestro programa que hay otras cuestiones no resueltas con las celebraciones ya establecidas y que se realizan todos los años, como ser “la pobre capacidad que tiene Catamarca para albergar a los peregrinos en las fiestas”. Asegura el Presbítero que “se está queriendo multiplicar presencias multitudinarias para ensanchar los recursos de la provincia -o del sector privado-, sin haber siquiera avanzado en nada prácticamente en la mejora de contención a los peregrinos”.

“No hay espacios preparados siquiera para que los peregrinos puedan higienizarse. Si le queremos poner al peregrino el título de ‘turista’, entonces hay que tratarlo bien. Hay que ir concientizando espacios donde ellos puedan dejar sus cosas, estar cómodos, y ese es un trabajo que sin dudas hasta ahora no existe” aseguró.

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