La naviera Maruba, después de tres escalas en la ciudad, denunció pérdidas superiores a un millón de pesos. En esta semana sólo ingresó un buque de Maersk que levantó 81 contenedores, algunos de los cuales habían quedado varados la semana anterior. Desde el Consorcio Portuario buscan soluciones
La firma Maruba notificó al Consorcio Portuario la falta de compromiso de cargadores y líneas, quienes manifestaban su intención de seguir trasladando la carga por camión hacia Buenos Aires. Además, recordó que no se tomaron las medidas que habían sido acordadas para controlar -en la Autovía 2- que los camiones no circulen con exceso de carga.
Frente a esta situación y ante la decisión de la firma de "suspender transitoriamente la escala hasta tanto estuvieran dadas las condiciones de conseguir un mínimo de 300 teus por viaje"; el directorio del Consorcio Portuario convocó a una reunión, sobre el fin de semana pasado, donde se convocaron representantes de las tres navieras -Maruba, Hamburg Sud y Maersk-, las cámaras empresariales de la industria pesquera y exportadoras, para analizar la problemática y buscar soluciones válidas y sustentables en el tiempo.
Esta semana arribó al puerto local, el pasado miércoles, la embarcación Maersk Funchal que navegaba cerca de estas costas. Su arribo fue casi imprevisto: dejó 40 contenedores vacíos de Maersk y 34 de Hamburg Sud; y cargó 81 llenos de pescados, según precisaron desde el Consorcio Portuario. Frente a la negativa de Maruba de seguir entrando al puerto marplatense por la falta de rentabilidad, la incógnita está instalada sobre qué sucederá la próxima semana.
Pezzati fue el anfitrión en la reunión realizada el pasado viernes, a la que acudieron Marcos Hansen, director regional de Maersk Argentina; Andreas Meyer, gerente general de Hamburg Sud; Gustavo Krausem por Maruba; y directivos de CEPA, Caipa y Armadores. Además estuvieron presentes titulares de empresas exportadoras, funcionarios de organismos públicos que integran la Comisión de Comercio Internacional del Consorcio Portuario, representantes de la estiba y José Pérez de la Sierra, de la Dirección Nacional de Vías Navegables, responsable técnico del dragado integral del puerto marplatense.
Las navieras Hamburg y Maersk, a su turno, plantearon las dificultades que atraviesan para convencer a sus clientes para embarcar la mercadería, teniendo en cuenta los costos más accesibles del traslado terrestre hacia Buenos Aires. Un cálculo estimado habla de una diferencia de 370 dólares. Se planteó la necesidad de articular políticas activas para elevar el volumen de carga y bajar los costos actuales.
Se planteó también que el impedimento de las navieras para ingresar al puerto local radicaba en la falta de profundidad en el canal de acceso. La respuesta del Consorcio fueron los trabajos que se vienen realizando en materia de dragado.
Pezzati, en seguida, recordó la posibilidad de que Maruba ingresara al puerto, tras las gestiones del gobierno nacional, aunque reconoció que no se logró un "volumen de carga aceptable".
Luego llegaría la opinión de las cámaras pesqueras y los exportadores. Pidieron "un transporte marítimo eficiente" e hicieron mención a los esfuerzos realizados para contar con este servicio. Recordaron que incluso debieron ceder espacios vitales de muelles, "disimulando la falta de infraestructura" del puerto de Mar del Plata. Exigieron "un servicio eficiente, regular y económicamente competitivo". Fueron los empresarios los que dejaron, a su vez, en evidencia la situación del recurso: dijeron que el menor volumen de cargas se debe al descenso de la actividad y citaron como ejemplo que "varios barcos poteros están regresando a puerto por escasez del recurso".
Pezzati enseguida dio cuenta de las gestiones que se están realizando para captar cargas y evitar que salgan de la ciudad por vía terrestre. En este sentido, comentó que se iniciaron los contactos con la firma McCain de Balcarce, dedicada a la producción de papas congeladas, que estaría en condiciones de exportar 300 contenedores mensuales. A su vez, apuntó que se están trasladando de a dos contenedores de harina de pescado, lo que produce -entre otras cosas- el rápido deterioro de la ruta 2.
Las navieras Maersk y Hamburg ratificaron su compromiso con Mar del Plata y señalaron que la suspensión del servicio es sólo momentánea. Reconocieron avances en las tareas de dragado aunque apuntaron que era "fundamental" seguir progresando en materia de profundidad. Dijeron que el último estudio batimétrico mostraba un canal de acceso de 100 metros de ancho y una profundidad de 8,5. En referencia a este último punto, solicitaron que se avance hasta que sea de 9 o 9,5 para poder ingresar cargados y desde el sur.
Pezzati dijo que no sólo es un objetivo alcanzar avances a partir del dragado, sino que además, mantener un puerto activo las 24 horas, para lo cual se está gestionando la salida de buques en horario nocturno. La iniciativa fue bien vista: se dijo que permitiría reducir costos y atraer nuevas cargas.
Tanto las navieras extranjeras como los armadores locales plantearon en la reunión su disconformidad con las tarifas de remolque y practicaje en el puerto de Mar del Plata. Incluso, se dijo que se había dado a conocer un nuevo cuadro tarifario. Solicitaron la intervención de Pezzati, quien se comprometió a intervenir en este sentido.

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