Expertos recomiendan apurar un plan maestro, estudios técnicos y obras de captación para evitar problemas mayores. La contaminación dejó a la capital sin fuentes superficiales y obliga a perforar pozos cada vez más profundos.
En más de un informe, ingenieros e hidrogeólogos concluyeron en la misma advertencia: las obras de captación son en muchos lugares de la provincia “insuficientes” para sostener la “creciente demanda” poblacional.
Esos mismos diagnósticos insisten en retrasos de inversiones que se remontan hasta los tiempos de la Dirección de Obras Sanitarias de Salta (DGOS) y Administración General de Aguas de Salta (AGAS).
“No podemos hacer lo que no hizo Obras Sanitarias”, decían los gerentes que se fueron con Aguas de Salta. “No podemos hacer lo que no hizo Aguas de Salta”, sostienen ahora los responsables de Aguas del Norte.
Mientras tanto, la población salteña crece y los crónicos problemas de agua también se multiplican y agudizan.
En la actualidad, según datos del último censo, hay en la provincia más de 77.000 familias que no tienen acceso a agua segura. Y otros miles de hogares ven su servicio afectado por recurrentes cortes y problemas de presión que convierten la vida de muchos en una pesadilla.
Desesperante escasez
Por estas horas llueven reclamos desde barrios de los cuatro costados de la capital salteña, Atocha, San Luis y El Encón. También en localidades vecinas del Valle de Lerma, como Campo Quijano, Vaqueros, San Lorenzo y La Merced, hay quejas por interrupciones en el servicio.
Algunos barrios de General Gemes llevaban ayer tres días sin agua y había inconvenientes similares en Joaquín V. González, mientras persistían angustiantes situaciones en Orán, Embarcación, Tartagal y otras localidades de San Martín. En ese departamento se convocaron marchas de protesta y hasta hubo vecinos que dirimieron a golpes de puño la disputa de un hilo de agua en un grifo comunitario de la ciudad cabecera.
La solución propuesta
Especialistas en recursos hídricos consideran “absolutamente imprescindible y necesario” avanzar con un plan maestro para evitar problemas mayores con el agua. En opinión de los expertos, en la formulación ese plan rector deberían intervenir, además de los organismos gubernamentales competentes, las universidades, empresas privadas y los consejos profesionales que tienen injerencia directa sobre la exploración, explotación y el manejo de los recursos hídricos.
Salta cuenta, en esta materia, con calificados profesionales, de modo que no resultaría necesario acudir a expertos foráneos. También deberían tenerse presentes algunas experiencias cercanas, como las de los acueductos Norte y Sur, para mejorar resultados. Si bien se trata de dos obras importantes para el abastecimiento de la capital, es sabido que durante la época de crecientes del río La Caldera la captación no funciona correctamente e ingresa al acueducto una elevada carga de sólidos en suspensión (turbiedad). Por esta razón, la zona norte de la ciudad de Salta sufre frecuentes interrupciones en el servicio a lo largo de la temporada de lluvias.
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