La falta de energía movilizó a un barrio

La falta de energía movilizó a un barrio

En la madrugada del domingo se cortó la luz y el grupo electrógeno que llegó al barrio sólo alimentó a una fábrica. Vecinos, enardecidos, protestaron en la calle

Tras casi cuarenta horas sin luz, los vecinos del barrio Loma Alegre de Quilmes Oeste recuperaron la electricidad, luego de acusar a una fábrica de la zona de tener beneficios y de perjudicar en el normal suministro del servicio.

Todo un barrio movilizado, y la excusa fue el padecimiento que tuvieron desde las 7 del del domingo hasta entrada la tarde de ayer sin luz y con temperaturas muy altas.

Tras el corte, la gente se comunicó con la empresa prestataria, que prometió solución y, tras varias horas de espera, trasladaron hasta allí un enorme grupo electrógeno, que se instaló frente a la fábrica Faraday, en Joaquín V. González entre San Luis y San Juan y, cuando todo hacia suponer que el suministro volvía, los vecinos denunciaron que solamente el motor alimentó a la reconocida industria que también fabrica transformadores eléctricos.

Al observar que pasaban las horas y la solución no llegaba, desde todos los lugares afectados, aproximadamente unas sesenta manzanas, comenzaron a concentrarse frente a Faraday, donde iniciaron una ruidosa protesta en donde quemaron gomas, realizaron todo tipo de reclamos, obstaculizaron la salida de los trabajadores de la industria e incluso arremetieron contra los automóviles del personal jerárquico de la empresa.

La solución

La presión en el reclamo hizo llegar hasta el lugar una nueva cuadrilla enviada por la empresa de suministro de electricidad, que tras algunos minutos de trabajar, logró conectar y devolver la energía a todo Loma Alegre y sus alrededores, que durante varias horas padecieron la falta de luz.

Los testimonios hablan de situaciones que, como esta, se observan muy seguido, más aún en los días en que las temperatura son muy elevadas.

El clima tenso que se generó en el reclamo movilizó seis patrulleros que llegaron a la zona, a modo de prevención, para que el tema no pase a mayores y genere otro tipo de incidentes a los ya ocurridos.

Por su parte, uno de los abogados de Faraday, doctor Gallego, se hizo presente en lugar y aseguró que el problema es ajeno a la reconocida empresa, aunque entiende la desesperación de los vecinos ante semejante situación, "pero la fábrica no tiene nada que ver".

Sin embargo, el doctor Gallego dijo que de ninguna manera justifica la agresión de la cual fueron objeto varios de los principales referentes de la metalúrgica.Lentamente, comenzó a volver la luz y con ella la calma en el vecindario.

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