Por la falta de agua, la SAT desliga responsabilidades

Por la falta de agua, la SAT desliga responsabilidades
En sendos informes a la Defensoría del Pueblo, la empresa prestataria del servicio enunció a factores externos como causas de la problemática, pero no consignó falencias operativas propias.

La problemática suscitada por el deficiente servicio de agua potable que se brinda en la provincia conlleva una serie de reclamos que se elevaron en la propia Defensoría del Pueblo, organismo que requirió desde el 2004 hasta la fecha informes a la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) donde se planteen las causas que motivan la escasez de este recurso vital en varias zonas geográficas de Tucumán.

Al mismo tiempo, la Defensoría exhortó a la empresa aludida a realizar las obras necesarias para dar solución definitiva a los problemas enunciados por los vecinos, quienes se quejaron por la falta de agua, baja presión o mala calidad de la misma. Pese a las advertencias de la institución oficial, actualmente el contexto irregular descripto persiste y en muchos casos se ahondó.

De acuerdo a información pública provista por la legisladora Silvia Elías de Pérez (UCR), durante los años 2004, 2005 y 2006 la Defensoría recibió reclamos por los desbordes en la red de cloacas en San Miguel de Tucumán, como así también derrame de agua servida en la vía pública. Mientras que en los casos de Tafí Viejo, Las Talitas y Yerba Buena se reflejaron dificultades en lo que refiere a la provisión de agua potable.

En este sentido, y al requerirse informes a la SAT por la situación acaecida, la propia empresa, según lo consignado en la Actuación de Oficio Nº 7837/06 elaborada por la Defensoría, respondió que: "la causa principal de la falta de agua o de presión se deben a las condiciones climáticas en las zonas donde existen tomas superficiales y al excesivo consumo de agua en algunas localidades que superan los 600 litros por habitante", se defendió la SAT, al tiempo de informar, ya en ese entonces, que se avanzaría en un plan de obras para reacondicionar y ampliar las tomas superficiales, como así también iniciar la construcción de pozos profundos.

Sin embargo, transcurrido un año de esta promesa, ya en 2007, la Defensoría del Pueblo, de acuerdo a los datos postulados por la parlamentaria radical, expresó que "la situación de las redes de agua potable es de suma gravedad, donde los materiales y las secciones de las redes existentes requieren de inversiones y un Plan de recuperación".

Paralelamente, la institución remarcó que "existen casos de barrios periféricos o no, que por diversos factores consumen agua de dudosa potabilidad. Se han presentado quejas de usuarios de este servicio que reclaman turbiedad en el agua que les suministran y denuncian la poca atención y el pobre mantenimiento de las plantas desde donde se nutren", consignó la Defensoría.

Excusas manifestadas

Mientras que en 2008 se acrecentaron los reclamos contra la SAT, tanto por las falencias en el servicio de agua potable, como por las dificultades registradas en el sistema de cloacas, un año después y ante las sucesivas denuncias por falta de este recurso vital en varias zonas de Tafí Viejo, la SAT hizo su descargo en el cual manifestó los factores que originan la escasez de agua. Lo curioso es que no dio cuenta de falencias propias en el servicio, sino que delegó responsabilidades a causas externas a la prestación de la empresa.

En tal sentido, según lo consignado en la Resolución 632 de la Defensoría del 2 de septiembre de 2009, la SAT se justificó aludiendo que las problemáticas suscitadas se debieron a "la existencia de una única cañería que se sirve a un amplio sector que incluye a Lomas de Tafí". Además, adujo que las arterias de esta zona tienen "una importante pendiente lo que origina una merma de presión a causa de la demanda de los tramos inferiores".

A su vez, la SAT remarcó que la retracción en la producción de los pozos disminuyó hasta un 50 por ciento, para, finalmente, indicar como otro factor que propicia el problema, a la demanda estacional producto de las altas temperaturas.

Llamativamente, señalo Elías de Pérez, los informes de la Defensoría no presentan registro alguno de complicaciones en el servicio de agua durante 2010. Por lo que en 2011, todas las críticas volvieron a recaer en la provisión de agua en la ciudad de Tafí Viejo. En torno a ello, la SAT indicó que las problemáticas se debieron a las siguientes causas.

Por un lado, el crecimiento demográfico de la población de dicha ciudad, sin previa planificación urbana "lo que ocasiona el desequilibrio del sistema de distribución de agua potable y al incremento de las conexiones domiciliarias entre los años 2005 al 2009".

A su vez, la empresa destacó que al haber un desequilibrio en el sistema de distribución favorecido por las condiciones topográficas, aumenta la velocidad de las tuberías y a su vez las fugas de agua. En tanto, la SAT cargó contra los vecinos, al enunciar que otro de los factores que favorecen el problema es "el excesivo e indiscriminado consumo de agua".

Dadas las innumerables quejas planteadas, Elías de Pérez, señaló que "la falta de servicio muestra la falta de gestión de la SAT para atender y solucionar la problemática que se repite año a año. A esto le sumamos la crítica situación en la red cloacal lo que agrava aún más la situación sanitaria de vastos sectores de la población y que el Gobierno deja de atender", señaló la radical.

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