NEUQUÉN (AN).- Sobre una necesidad que alcanza a unas 20.000 familias, el grupo de candidatos confirmados para el 2011 demostró en las últimas semanas que atender la demanda de viviendas será el eje de las campañas electorales, no sólo a nivel provincial sino también en algunas municipalidades y, principalmente, en Neuquén.
El Registro único Provincial de Viviendas es la única fuente oficial de datos. A seis meses de relevar información eran 15.000 las familias inscriptas. Y otros seis meses después, según información del IPVU a principios de este año, el número había crecido hasta 20.000.
Frente a ese panorama los candidatos organizan sus plataformas electorales y campañas. La semana pasada, Sapag se reunió en Vista Alegre con los intendentes del MPN. Como vocero, el intendente anfitrión Marcelo Pieroni reveló parte de la estrategia: "con esta nueva estructura política, la subsecretaría de Acción Social donde estará Facundo Gaitán, se va a trabajar con mejoramientos habitacionales. Ahí hay algunas localidades que también se van a poder beneficiar". A Gaitán, uno de los funcionarios con menos rodaje en el gabinete, Sapag le asignó el trabajo de acompar las tareas la campaña. Justamente es en su área donde fueron contratados más de 30 vecinalistas capitalinos para "conformar los equipos de trabajo con los recursos adecuados para llevar adelante los lineamientos de la provincia para la presente gestión de Gobierno", cita el decreto.
Sapag se apoya en las obras de su actual gestión. Hace 10 días, la ministra de Hacienda Esther Ruiz le puso número al ritmo de construcción de viviendas. Dijo que "se están ejecutando 2.238" con fondos de "la soja, provinciales, del Fonavi y otras partidas del gobierno nacional". Aclaró que por ahora no hay noticias de los fondos de Anses con los que se construirían otras 2.500 casas, a un año después de completado el trámite. Hasta ahora, el gobernador las cuenta cuando hace números respecto de las "soluciones habitacionales" impulsadas.
Farizano tiene la mira puesta en otro sistema: la segunda urbanización de la meseta. El proyecto será aprobado antes del cierre de sesiones ordinarias en el Deliberante. Contempla distintos tipos de desarrollo en un área de 500 hectáreas ubicadas en la meseta, más allá de la ruta de circunvalación. Con siete zonas, sólo las primeras tres cubrirán demanda del Ruprovi. Las otras cuatro serán licitadas o asignadas a cooperativas y asociaciones, no sólo para viviendas sino para desarrollos comerciales. Será la carta de Farizano, aunque su capacidad para enfrentar los planes provinciales que expondrá Sapag dependerán en mayor medida de poder mostrar resultados.
UNE fue el primero en visualizar que las viviendas podrían ser el eje de las campañas electorales. Dio el primer paso desde su ala sindical, cuando ATE comenzó a relevar el déficit habitacional y lo situó en varios miles más que los números oficiales. Su última campaña, cuando Mariano Mansilla peleó por primera vez en la intendencia y luego por la banca que ocupa actualmente en el Deliberante, se basó en las promesas de impulsar un plan de autoconstrucción de viviendas.
El proyecto estuvo dos años en el Concejo, pero la semana pasada comenzó a plasmarse en lo que será un fondo que aportará la municipalidad. No sólo prosperó el proyecto de UNE, sino también uno que surgió del MPN sapagista y del bloque del PRO, que en lugar de dar materiales a los vecinos plantea directamente dar créditos blandos.

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