En una situación por lo menos incómoda se vio involucrado el legislador provincial Marcelo Falo (Unión por Córdoba), cuando un inspector de tránsito le aplicó dos multas y ordenó el traslado del vehículo al corralón municipal.
Según fuentes de la Policía Municipal de Tránsito que coinciden con la versión del propio legislador, el inspector le labró el acta y se la entregó. Falo le dijo que era legislador, que tenía la oblea de libre tránsito, y que no estaba "estacionado sino detenido para poder bajar".
El inspector le indicó además que tenía un neumático liso, lo que constituye una infracción por "falta de seguridad" que amerita el traslado del vehículo al corralón. Minutos después llegó una grúa y el coche fue retirado.
Mientras que desde la Policía municipal aseguran que hubo un "cruce de epítetos", el legislador delasotista lo negó. Horas después del episodio, el ex secretario General de la Gobernación concurrió a los Tribunales de Faltas y pagó las multas y los cargos (remoción y estadía del coche) de manera voluntaria. Por lo tanto, recibió un descuento del 40 por ciento.
Este diario consultó los antecedentes del vehículo propiedad de Falo y surgieron los siguientes datos: entre el 11 de noviembre 2008 y el 5 de junio de 2009, se le aplicaron ocho actas de infracción. A saber: una por circular sin cinturón de seguridad; tres por hablar por teléfono celular mientras conducía; una por no abonar parquímetro; una por estacionar donde no está permitido; y dos por cruzar semáforos en rojo.
Aunque hasta ayer, oficialmente figuraban como impagas, el legislador aseguró que habían sido saldadas a través de Rapipago. Y dijo que la demora se debió a que llegaban a una dirección donde ya no reside.
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