La Justicia saenzpeñense decretó la suspensión provisoria que el Concejo Municipal de esta ciudad le había impuesto al presidente del cuerpo deliberante, Luis Alberto Peche, en un fallo en el que se hacen fuertes observaciones a las interpretaciones hechas por la Comisión Investigadora, que se expidió solicitando se suspenda al edil por 120 días, sin goce de haberes, además de remarcarse algunas desprolijidades cometidas en el marco de la Resolución Nº 004/2010 del Concejo.
El juez del Trabajo, Héctor Hugo Osiska, dictó una medida cautelar innovativa, mediante la cual se deja sin efecto la suspensión provisoria de la resolución del Concejo Municipal que le aplicó una sanción disciplinaria de suspensión por 120 días a Peche, sin goce de haberes, ordena la inmediata reposición en el cargo del titular del cuerpo deliberante, y deja sin efecto todas las designaciones de las nuevas autoridades, es decir, del nuevo presidente Daniel Monti y del concejal suplente Pedro Egea, tal como lo había adelantado NORTE en su edición del domingo último.
El Concejo había tomado como elementos para suspender a Peche que había violado el reglamento interno del cuerpo y que no había rendido oportunamente los viáticos autorizados por el Ejecutivo comunal para sus viajes para hacer gestiones ante el ENHOSA.
El saludo que causó malestar
Todo comenzó con la exposición hecha en el Concejo por el edil de la Alianza Daniel Monti, que leyó en un portal de noticias(Chaco Día por Día) con fecha 16 de diciembre de 2009, que Luis Peche fue recibido en su despacho por el titular de la Cámara de Diputados, Juan José Bergia, en carácter de presidente del Concejo. Allí, Peche le manifestó su acompañamiento en su nueva gestión, lo cual fue interpretado por Monti como violatorias de las normas previstas en el artículo 39 del régimen interno del Concejo y solicitó dictamen sobre el mismo al asesor general de la Municipalidad, Pedro Jovanovich.
El juez Osiska, en el fallo, hace referencia a que Monti acusa a Peche tomando como prueba la publicación de un diario digital, y que sobre la base de esa publicación, Peche salida a Bergia el miércoles 16 en horas de la mañana, cuando en rigor de verdad, y según los elementos probatorios aportados por el suspendido edil, la reunión se realizó el día anterior, es decir, el martes 15, entre las 20.30 y las 21.30, lo cual está acreditado en un informe de la directora de prensa de la Cámara de Diputados.
Pruebas no tenidas en cuenta
En el expediente judicial, se hace mención a que el 15 de diciembre de 2009, Peche dijo que se ausentaría por razones de salud, por el término de 48 horas a partir del 16 de diciembre, lo que acreditó ante el Concejo con un certificado médico.
El juez sostiene que según las pruebas ofrecidas por Peche --que el Concejo no las tuvo en cuenta-- por un lado, el saludo a Bergia lo efectuó en pleno ejercicio de la presidencia del Cuerpo, porque fue un día antes de estar bajo los alcances del certificado médico.
Pero no sólo eso, sino que el magistrado entiende que la comisión investigadora hubiera pedido un informe al instituto Santa María, de Sáenz Peña, o al hospital Italiano de Buenos Aires, donde fue atendido el edil por una dolencia, pero asume una posición contradictoria la C.I: consideran no acreditados los padecimientos físicos, pero tienen por cierto el certificado médico que acompaña las actuaciones, aun cuando el asesor legal de la Municipalidad no alcance a comprender su contenido, de modo que todas estas circunstancias ameritaban el rechazo de la acusación, pero obraron sancionándolo.
Por esta razón, considera que la comisión investigadora hizo suyo el dictamen de un órgano incompetente para fundar su acusación, lo que torna en nulidad absoluta lo resuelto por la comisión acusadora.
Después, en referencia a que Peche no rindió los viáticos, el fallo judicial dice que debió ser el Ejecutivo (que autorizó el pago de estos viajes) quien tenía que pedirle cuentas de los mismos al edil, cosa que nunca lo hizo, y no el Concejo Municipal, y concluye que, esencialmente, tampoco hubo perjuicio económico en este punto, sobre todo cuando las rendiciones fueron hechas, aunque fuera de tiempo.

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