Los docentes de la facultad de Ciencias Económicas de la UNLP ya cuentan con un manual para saber cómo actuar cuando tienen en su clase alumnos discapacitados.
En 2010 la facultad pasó a integrar la Comisión Universitaria sobre Discapacidad (CUD), mediante dos bibliotecarias documentalistas. Al año siguiente organizó las primeras jornadas sobre accesibilidad, donde surgieron -entre muchas otras- dos conclusiones claves. En cuanto a las problemáticas relevantes para la comunidad académica en relación con la discapacidad, la mayoría de los encuestados respondió que eran “edilicias y pedagógicas”. Además, se pudo observar que existían “muchos temores entre los docentes debido a que no sabían cómo actuar ante determinadas situaciones”, comenta Rucci.
En base a los resultados del relevamiento, se dio un paso adelante que, lisa y llanamente, institucionalizó la problemática. Se creó el Area de Accesibilidad -dependiente de la secretaría de Extensión-, al frente de la cual se nombró a Ana Rucci, una egresada de la carrera de Turismo que se graduó con una tesis sobre “Turismo accesible”.
La joven destaca que “se trata de un grupo interdisciplinario, del que participa el área de Comunicación, la Unidad Pedagógica, la biblioteca, docentes y alumnos”.
EL ORIGEN DEL MANUAL
Los docentes necesitaban herramientas para manejarse ante situaciones que los sobrepasaban. De modo que, durante todo 2012, se trabajó en la confección del manual, que lleva por título “Consideraciones generales para la inclusión de personas con discapacidad en la Universidad”.
“Nos basamos en bibliografía española, mexicana, colombiana, de la Universidad Nacional de Córdoba, de la de General Sarmiento”, enumera Ana Rucci, para insistir en que no se trata de un recetario cerrado. “Y es que los discapacitados no conforman grupos homogéneos aunque tengan una problemática similar; dos personas ciegas no tienen las mismas necesidades”, enfatizó.
En ese marco, en la facultad expresaron que “todo el trabajo apunta hacia una atención personalizada, para lo cual, lo que se está haciendo es preguntarle a cada persona lo que requiere”.
Así fueron surgiendo necesidades que “a uno se le pueden escapar, y más a un docente que se para frente a cien o más alumnos. Por ejemplo, una chica de cuarto año con disminución visual planteó que debían borrarse mejor los pizarrones y utilizar marcadores que no hayan sufrido ningún desgaste. A partir de esa observación, hicimos limpiar todos los pizarrones y compramos marcadores nuevos”, dice la responsable del área de accesibilidad.
Otras observaciones de alumnos han llevado a la facultad a intervenir el acceso a la sala de Informática, ubicada en el subsuelo y a la cual se accede por escalera, y, en la última semana, a montar un stand de atención a alumnos discapacitados a fin de concentrar todos los trámites en el mismo lugar “pues muchos no pueden acercarse a las distintas oficinas”.
Con vistas al 2014, y en tren de personalizar la atención a los estudiantes y de continuar brindando herramientas a los docentes, “cada cátedra recibirá un listado con los alumnos que tienen alguna discapacidad y con las características de la misma para que ningún profesor se encuentra con una sorpresa. Al respecto, ya está muy avanzado un trabajo conjunto entre el Centro Superior para el Procesamiento de la Información de la UNLP (Cespi) y el departamento de Alumnos. Además se abordará la problemática desde el primer día con la población ingresante”, se especificó.
“CALIDAD EDUCATIVA”
En la unidad académica enfatizaron que “el objetivo es buscar alternativas en el proceso enseñanza-aprendizaje que garanticen los mismos derechos sin bajar la calidad educativa”, y ejemplificaron: “Si un chico es sordo y además no se expresa en forma oral, hay que procurarle un intérprete de la lengua de señas. Si tiene una discapacidad motriz pero escribe correctamente, la alternativa es tomarle el examen escrito aunque la modalidad de esa prueba sea oral. Y así con todos los casos”.
El 22 de octubre próximo, en una nueva jornada sobre accesibilidad, se apuntará a “reforzar” el manual.
Comentá la nota