Volver a casa. Más allá de la gran victoria del lunes pasado ante Colón, hubo otra noticia que sacudió la semana de Olimpo: la llegada de Ezequiel Miralles, el segundo refuerzo del “Aurinegro” (el primero fue José Valencia) para el torneo Final 2014. Su actual situación familiar (va a ser padre) apresuró su vuelta a Bahía. “Hace 6 años que me fui de Argentina y pienso que este era el momento de jugar en Olimpo”, dijo el delantero, que dio sus primeros pasos en Liniers, hace más de una década.
“Equi”, como lo llamaban cuando jugaba en el “Chivo”, totaliza 291 partidos oficiales y 105 goles, la mayoría de estos conseguidos en su estadía en el fútbol chileno, cuando vistió los colores de Everton y Colo Colo (fue campeón con ambos). Después, siguió su camino en Brasil, en Gremio y luego en Santos, para posteriormente recalar en el Atlante de México, quizás, el lugar en el que más incómodo se sintió: “Había firmado por 2 años pero estuve sólo 3 meses. El equipo no funcionó y cambiaron rápido de técnico. A veces las cosas no salen como uno quiere”.
Ahora Miralles ya piensa en Olimpo y se entusiasma: “La intención es mantener la categoría. Si viene un premio extra (clasificar a una Copa), bienvenido sea. Arrancar el torneo fuera de la zona de descenso es muy bueno, pero no hay que relajarse”, afirmó el atacante, “rival” de Rodrigo Palacio cuando la “Joya” la rompía en Bella Vista.
Sólo resta la firma. Entre mañana y (a más tardar el lunes), firmará su contrato. “Nunca me quedo parado en vacaciones, siempre entreno. Ojalá haya un profe de Olimpo en Bahía así llego muy bien al 4 de enero. Después del torneo Final, me sentaré con (Alfredo) Dagna y veremos cómo sigue todo esto. Ahora, sólo pienso en hacer una buena pretemporada”, cerró Ezequiel Miralles, el crack surgido de la Liga del Sur que está de regreso. Hogar dulce hogar.
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