Al cierre de esta edición, la administración Gutiérrez realizaba gestiones en el Concejo Deliberante para lograr aprobar la reforma tributaria municipal. Trascendió que desde la presidencia del HCD se busca llamar para mañana a una sesión extraordinaria a fin de aprobar la convocatoria a la sesión preparatoria del nuevo proyecto de reforma fiscal.
Desde el departamento Ejecutivo se rechaza la argumentación opositora y se afirma que el proyecto fue aprobado en la Comisión de Presupuesto ya que con los cinco concejales oficialistas se obtuvo el quórum en la Comisión y con cuatro la mayoría. Sin embargo, de los usos y costumbres del Concejo Deliberante, se desprende que los despachos para ser considerados aprobados siempre tenían la mitad mas uno de la firma de los integrantes de la Comisión. De todos modos, a última hora de anoche, el intendente Francisco Gutiérrez junto al secretario de Medio Ambiente, encabezaba una cena en un conocido hotel de Quilmes Centro con la mayoría de los concejales oficialistas, incluyendo al felipista Carlos Posch. El único ausente en la reunión fue Jorge Molina. El motivo de la convocatoria habría sido el anuncio del jefe comunal de que en los primeros días de Diciembre estaría bajando el expediente del famoso proyecto costero de Techint. En tanto, en los bunkers políticos de la ciudad se especulaba con la arquitectura legislativa con la que el intendente Gutiérrez apuesta a aprobar la reforma tributaria. Se menciona que el quórum y la abstención serán datos relevantes de los distintos escenarios que se analizan en el oficialismo para conseguir la tan ansiada reforma fiscal denunciada por la oposición como un aumento de impuestos liso y llano.

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