Un policía de 30 años murió por los fármacos que le indicó su odontólogo, luego de sufrir una grave descompensación. Creen que se trató de una presunta acción de mala praxis.
Carlos Javier Cifuentes tenía 30 años y toda una vida por delante. Lamentablemente encontró la muerte de la manera menos pensada. Aunque aún se investigan las causas de su deceso, lo que sí se sabe es que el efectivo, que presta servicios en la Comisaría 10° de Maipú concurrió en la mañana de este martes a su odontólogo para realizar la extracción de una muela y al tomar los medicamentos indicados por el profesional, sufrió una descompensación a las pocas horas de haberlos ingerido.
Ya en su casa del barrio Güemes ubicado en la zona Norte de San Martín, donde vivía con sus padres, Cifuentes comenzó a sentirse mal, por lo que fue trasladado cerca de las 14.30, por sus propios progenitores, hasta el Sanatorio Argentino donde llegó sin vida, según indicaron fuentes ligadas a la investigación.
Si bien se espera el resultado de la necropsia, no se descarta la hipótesis de que la medicación suministrada haya sido la causante de su muerte al sufrir alguna reacción alérgica a los fármacos consumidos.
Trabaja en la investigación la Unidad Fiscal de San Martín.
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