Hoy se cumple el primer aniversario del estallido de un laboratorio en la Universidad Nacional de Río Cuarto, en el que murieron seis personas. Informe especial.
El Inti confirmó la culminación de los estudios. Pero informó que no se difundirán los resultados hasta que firmen sus conclusiones los peritos de parte, que ayer se reunieron para comenzar a analizar sus coincidencias y disidencias.
Hoy se cumple un año del peor siniestro en la historia de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC). Apenas pasadas las 10, hora del desastre, la comunidad educativa rendirá homenaje a las seis víctimas e inaugurará un monumento en su memoria. Está prevista también una misa, a las 12, en el aula mayor, organizada por la Federación Universitaria y la Pastoral Universitaria. El Rectorado adhirió a esta celebración.
En los últimos días, con profundo dolor y respeto fueron recordados los reconocidos docentes e investigadores fallecidos: Miguel Mattea (58), Gladys Baralla (52), Damián Cardarelli (43), Carlos Ravera (64), Lilian Giacomelli (42) y el estudiante Juan Politano (21).
"Las explosiones fueron un golpe fuerte para todos, inconscientemente todos tratamos de buscar un responsable, de tomar distancia, hasta las mismas autoridades dijeron que no sabían nada sobre el hexano; pero lo más sensato, hoy, es pensar con serenidad, para entender lo que ocurrió, juntarse para transformar el dolor en una acción razonable, para recuperar la confianza", evaluó Jorge Adaro, de la Asociación Gremial Docente.
La Asociación Gremial Docente, querellante en la causa, cifra sus expectativas en otra pericia que se hará en 2009, sobre las condiciones de seguridad e higiene de la planta. Según el abogado del gremio, Enrique Novo, tal dictamen puede dejar claras las responsabilidades institucionales por el siniestro.

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