“La experiencia fue inolvidable”

“La experiencia fue inolvidable”
El marplatense logró la medalla de bronce en el Mundial de Para Taekwondo en Suiza. Un premio al esfuerzo de muchos años, con el deporte como referencia en una extensa rehabilitación: “Me va bien: gano y pierdo, como todos. Tengo desventajas pero me las rebusco”
Facundo Novik nunca la tuvo fácil. Desde su llegada al mundo, se acostumbró a pelearla: un problema en el parto le produjo una parálisis en la parte izquierda de su cuerpo que pudo superar en gran parte gracias a su fuerza de voluntad para afrontar las interminables rehabilitaciones.

El deporte fue una de las salidas para este marplatense que, con su brazo izquierdo aún afectado, se las rebuscó para llevar una vida normal, rodeado del afecto de su familia y amigos.

Facundo, practicó muchas disciplinas pero fue el Taekwondo el que lo cautivó. Las artes marciales que siempre le gustaron, lo llevaron a este deporte que le acaba de dar la posibilidad de competir a nivel mundial. Todavía festeja y se enorgullece Facundo de la medalla de bronce que ganó en el Mundial de Para Taekwondo WTF, en Lausana, en su primera experiencia fuera del país.

“La experiencia fue inolvidable”, resume el deportista que tuvo que hacer un sacrificio importante para juntar el dinero necesario y poder viajar.

“Fue la cuarta edición del mundial de Para Taekwondo, que es para personas con discapacidad en alguno de los brazos. Yo tengo una parálisis en el brazo izquierdo, causado en el momento del parto. Es la primera vez que un argentino participa en esta modalidad”, contó ante El Atlántico antes de explicar lo bravo que se le puso juntar los fondos: “Se hizo muy difícil el tema de conseguir la plata, la Confederación de Taekwondo no tenía fondos, no había quien respalde. Pudimos hacerlo junto con mi familia y el equipo de entrenamiento y además me ayudó la senadora Cristian Di Rado. Logré viajar allá pero tuve que ir sin coach. Estuve cinco días. Había 26 países, llegue a semifinales y quede en el tercer lugar”.

-¿Fue tu primera experiencia internacional?

Si, antes no había salido del país. La experiencia fue inolvidable. Primero estaba muy nervioso, después de la primera pelea me calmé un poquito y disfrute un poco más todo.

-¿En lo deportivo te encontraste con un nivel muy superior?

El nivel era muy alto y la verdad que me encontré bastante bien preparado para desenvolverme en las luchas. Yo hago Taekwondo hace cinco años, un tiempito tuve que dejar.

-¿Por qué elegiste el Taekwondo?

El deporte siempre me gustó. De chiquito hice un montón de deporte porque también me servía por el tema de rehabilitación. Me gustaban las artes marciales, pero no encajaba en ninguna por el tema del brazo. Había hecho karate y se me complicó bastante. Después encontré el Taekwondo que es más con las piernas y seguí por ese lado.

CONTRA TODOS

Facundo se entrena cinco veces a la semana en la Taekwondo Academia de Mar del Plata que está a cargo de Carlos Guerrini y como en la ciudad no hay alguien de sus características que practiqué este deporte (sólo hay tres en el país), se mide con el resto de los competidores. “Yo peleo con personas que no tienen problemas en los torneos. Sino, no tendría competencia. Me va bien: gano y pierdo, como todos. Tengo desventajas pero me las rebusco”, contó.

-¿Tu objetivo de cara al futuro?

En 2015 es la próxima edición de este mundial, en Rusia. También se está hablando el tema de insertar esta modalidad en los Paralímpicos. La idea es que este en 2020.

SU HISTORIA

Mamá Susana luchó a la par de Facundo desde el primer momento y hoy vive orgullosa el logro del mayor de sus cinco hijos. El flamante medallista mundial, relató el problema que marcó a fuego su vida: “Se causó por un mal momento del parto. Le tenían que hacer cesárea, no la hicieron y hubo un montón de problemas en el parto que hizo que quede toda la parte izquierda paralizada. Desde el nacimiento a los 17 años estuve haciendo rehabilitación y recuperé casi todo el cuerpo menos el brazo. Fue mucho esfuerzo. Mío y de mis padres que me llevaban para todos lados”, recordó y añadió que, pese a su dificultad, “nunca tuve problemas, siempre me desenvolví bien en todo. Tuve la suerte de que mis hermanos con muy seguiditos y andaba con ellos para todos lados”.

ENCIMA, SOLIDARIO

“Tengo que estar un rato con mi novia, sino se pone celosa”, cuenta entre risas Facundo quien además de su rutina de entrenamiento, trabaja como programador en una empresa de informática. No es todo: también dedica parte de su tiempo a una tarea solidaria. “Tengo una escuelita de fútbol con un grupo de amigos que trabajamos en barrios carenciados. Vamos a lugares donde hay chicos con problemas o en situación de calle, para sacarlos un poco de ese ambiente. Todos los domingos participamos de la Liga Barrial”.

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