Los trámites del emprendimiento están a estudio de Obras Públicas, pero también hay otras instancias internas que deberán atravesar.
El expediente municipal del polémico paseo de compras que se quiere abrir cerca de la rotonda de rutas 22 y 151 está todavía en estudio de la Secretaría de Obras Públicas, donde la semana pasada los impulsores del emprendimiento presentaron el plano de las instalaciones.
No es el único requisito planteado por la cartera, que también tiene que autorizar una calle colectora y otros aspectos técnicos. Además, los propietarios del inmueble en el que funcionaría la Saladita al parecer tendrían que aportar algunas correcciones a la documentación que les solicitó el Municipio, ya que el material que llevaron contaría de algunos defectos o carencias.
El debate sobre la propuesta mercantil sigue candente. Para la Cámara de Comercio, las actuales autoridades deben clausurar definitivamente el expediente y no dejarle el problema a la futura gestión de Aníbal Tortoriello. Para la entidad, no se tiene que esperar más para cortar el problema.
Sin embargo, funcionarios del Ejecutivo consultados sobre la iniciativa dejaron en claro que los trámites deben cumplirse en los términos administrativos y legales vigentes y por ello hay que esperar que las solicitudes formuladas por Obras Públicas sigan su curso. En esta cartera, los planos y otros detalles técnicos tienen que pasar por Desarrollo Urbano, Catastro y Obras Privadas.
Solamente una vez que todos los puntos tratados ahora reciban el visto bueno de los técnicos, el expediente pasará a la Secretaría de Fiscalización y Organización Interna, donde se evaluarán otros aspectos de índole más estrictamente comercial y se determinará si corresponde o no la habilitación.
Para ello, los propiciadores del emprendimiento también tendrán que confeccionar la memoria técnico-descriptiva que exigen los bomberos por cuestiones de seguridad. Recién cuando este aspecto se vea concretado, se podrá decir si la Saladita abre o no.

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