Expectativas de los jóvenes acerca de la educación y del futuro laboral

Expectativas de los jóvenes acerca de la educación y del futuro laboral
Los cambios sociales, culturales y económicos de las últimas décadas implicaron que la inserción social y laboral de los jóvenes cambiara. Entre las principales tendencias asociadas a dicha transformación se destaca la ampliación de la escolaridad, la mayor permanencia de los jóvenes en sus hogares de origen y la combinación del estudio con el trabajo.

Los cambios ocurridos en el mercado de trabajo y en el sistema educativo, así como las prácticas escolares de cada escuela, operan en la visión de futuro de estos jóvenes. Pero estos no son los únicos factores que delimitan el futuro, sino que existen otros elementos que configuran las representaciones sobre el futuro como, por ejemplo, la familia y el contexto geográfico.

La mirada sobre su futuro

En general, los jóvenes perciben que egresan con una baja formación para las demandas del mercado de trabajo, pero a la vez sienten que la escuela es el lugar donde han aprendido lo poco que saben. Sin embargo, hay diferencias entre los sectores sociales; los jóvenes advierten que muchos de los saberes demandados provienen del capital social acumulado por las familias y por lo tanto, esto hace que las perspectivas a futuro estén ancladas en las posibilidades que otorga el entorno familiar y social, reproduciéndose la desigualdad de origen.

Transitar por el sistema educativo ya no representa garantía de movilidad social ascendente como lo pensaban los sectores medios. Tampoco garantiza una mejor inserción laboral, pero la educación sigue siendo el medio necesario para acceder a un trabajo. Los sectores populares, por otra parte, han valorado tradicionalmente la educación sobre todo en relación con el trabajo. Pero cuando hay pocas posibilidades de empleo, cuando se deteriora el mercado de trabajo y las credenciales educativas se devalúan, la valoración de la educación muchas veces queda solo en el imaginario de estos grupos.

La visión de jóvenes zarateños

Por ejemplo, a uno de los jóvenes le gustaría seguir periodismo deportivo, pero como es una carrera terciaria piensa seguir una carrera universitaria relacionada con economía, por ejemplo, administración de empresas, carrera de salida laboral rápida y con posibilidades de progreso económico. Dicotomía que expresa una diferenciación de prestigio entre títulos, el certificado universitario por sobre el terciario. Otro caso es un joven que piensa seguir estudiando la carrera de arquitectura, pero le gustaría más artes plásticas o diseño gráfico, pero por considerar que no tiene mucha salida laboral optaría por una carrera más tradicional como es arquitectura. Quizá estas dos alternativas tienen más puntos en común, pero siguen siendo alternativas que son diferentes en tanto que la elección está motivada por cuestiones distintas (por el gusto, en un caso, y por lo económico, en el otro). ¿Por qué será que terminan eligiendo este tipo de carrera: porque es una salida laboral rápida, porque tener título universitario tiene prestigio social o es realmente lo que desean? Algunos jóvenes que asisten a escuelas de sector medio les resulta difícil estudiar solamente. Este grupo de jóvenes piensa que estudiar solamente será posible si consiguen un trabajo para solventar sus gastos. Muchos de estos jóvenes piensan que el futuro se va construyendo, no está dado. Las cosas pueden cambiar, lo que «es así» podría ser modificado por el azaroso tiempo por venir, abriendo una esperanza de que el futuro pueda ser cambiado aunque para algunos jóvenes el presente esté dado y el futuro no sea más que la proyección del presente.

La visión de nuestros docentes

EL DEBATE dialogó con el profesor Gustavo Coria acerca de los jóvenes en Zárate por el futuro laboral.

El docente comentó que “debido a la basta oferta laboral que hay en la zona, los jóvenes tienen expectativas altas. El hecho de que el abanico laboral sea tan amplio trae aparejado que los jóvenes no deseen ni necesiten emigrar porque creen que aquí tienen futuro”. Con respecto al problema de la deserción escolar e incentivo a los jóvenes el profesor Coria comentó que “los grandes porcentajes de la población juvenil no tienen incentivos para tener una continuidad en el estudio, al contrario, al haber tantas posibilidades laborales hace que los chicos deseen trabajar lo antes posible. En todos los establecimientos educativos se ve una mayor y preocupante deserción escolar.

De hecho el estado provincial y nacional lo viene observando. Desde los establecimientos educativos se hace lo humanamente posible para convocar a que los jóvenes vuelvan a los colegios, ofreciendo opciones flexibles. La deserción y la irregularidad en la presencia son muy notorias. Esto es en términos generales por supuesto, notamos que hay una notable falta de compromiso con respecto al estudio, con respecto a la tarea asumida que es el estudiar. Es importante resaltar que este compromiso debe ser acompañado por el entorno familiar, ya que si los chicos se ausentan de la escuela es debido a que no reciben la atención necesaria por parte del entorno. Es necesaria la participación del adulto responsable, que los jóvenes ven como autoridad, para incentivarlos a la continuidad de los estudios y evitar la deserción.

Que les llama más la atención a los jóvenes. Hoy en día la atención de los jóvenes es multisectorial, y eso es lo que a mí me llama la atención”, destacó el profesor Gustavo Coria, director de la Escuela Media Nº 2.

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