La salida de dos funcionarios el pasado viernes, pone la atención pública en las declaraciones del intendente Molina en torno al momento que vive su gestión
Se espera el anuncio del reemplazante del secretario de Gobierno, Fernando Pérez, quien se retiró el viernes tras la primera salida de Federico Peña del área de Seguridad.
Como se resuelva el momento que se vive, marcará mucho del estilo de liderazgo del Intendente y condicionará mucho los destinos del distrito.
Asimismo, no se descarta que se presente en sociedad al flamante secretario general, Tomás Molina, quien desde el inicio de la gestión no tuvo contacto con la prensa.
Con su salida de Hacienda, resta también conocer quién ocupará esa cartera. Tampoco se conoce quién será el funcionario que finalmente quede al frente del área de Seguridad, dado que Guillermo Sánchez Sterli (secretario Legal y Técnico) sólo se encargará del tema interinamente.
RADICALISMO EN VILO
Por otra parte, cabe señalar que el Radicalismo quilmeño se encuentra digiriendo el cimbronazo, en pleno debate acerca de su rol en la gestión Molina. Por lo pronto, el secretario de Cultura, Ariel Domene, confirmó a PERSPECTIVA SUR su permanencia en el cargo.
Estos últimos días, los cambios surgidos en el gabinete quilmeño fueron la comidilla en todas las mesas de café de la ciudad y las redes sociales, e incluso medios provinciales se hicieron eco del clave momento en nuestra ciudad.
La situación mostró al Intendente que eligió el silencio, apagar los celulares, y apostar a reunir fuerzas entre sus más allegados. Desde el viernes las líneas de comunicación permanecieron cerradas, y el Jefe Comunal suspendió sus habituales recorridas los fines de semana. En este caso, se había anunciado un operativo de limpieza en la ribera de Bernal, al que no asistió ningún funcionario de primera línea.
Cabe señalar que la administración Molina lleva 40 días de gestión, tras haber sido consagrado intendente con la cosecha récord de votos desde el regreso de la democracia. Resulta inocultable la expectativa favorable que despertó su llega al gobierno de la ciudad, y en ese marco es que se producen las continuas reacciones en las redes sociales.
Finalmente, otra señal del momento que vive el distrito, surge de la ausencia de quilmeños reconocidos técnicamente preparados para la función pública que estén participando del debate de la actualidad. Cabe recordar que tras ocho años de una administración que tuvo las secretarías centrales en mano de personas que no vivían en la ciudad, Molina recurrió a dirigentes también llegados de otros distritos, como es el caso de Peña, Darío Iezzi, Ariel López, entre otros.
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