Expectativa por la búsqueda de restos de desaparecidos

Expectativa por la búsqueda de restos de desaparecidos
Los trabajos en un refugio militar cercano a la laguna del Diamante podrían durar seis o siete días. Ayer ya delimitaron el área a investigar.

Desde las 9.30 de ayer tres miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) comenzaron la tarea de búsqueda de posibles restos de detenidos desaparecidos tanto durante la última dictadura como de la última parte del gobierno de María Estela Martínez de Perón, tal es el caso de Aldo Fagetti Gallego.

El grupo de profesionales empezó a delimitar el área (cerca de la laguna del Diamante) donde se supone puede existir un enterratorio clandestino de la época señalada y a calibrar el georradar.

El lugar es un sitio remoto al pie de la cordillera de los Andes a 2.310 metros de altura sobre el nivel del mar junto al refugio militar Alvarado que ahora también es la entrada al parque que cobija a la laguna del Diamante (a 43 kilómetros de distancia) y sede de los guardaparques de la Provincia.

Es un lugar equidistante al Gran Mendoza y a la zona Sur y prácticamente bajo absoluta custodia militar en la década del '70.

Este hecho, según palabras del propio juez federal subrogante de San Rafael, Eduardo Puigdéngolas y el fiscal federal Francisco Moyano, se produce porque se dieron distintas coincidencias y hubo indicios que llevaron a pedir la colaboración de esta ONG creada en 1984 precisamente para buscar e identificar, en el caso de obtener resultados, restos de personas desaparecidas en forma forzosa. También se puede detectar si hubo en la zona movimientos de tierra y determinar la fecha.

De acuerdo a Puigdéngolas, aproximadamente en marzo pasado el EAAF envió a expertos a hacer una primera evaluación del lugar y de los antecedentes remitidos por el juzgado.

"Evidentemente que ellos determinaron que era posible que existieran restos humanos pertenecientes a ex detenidos desaparecidos en la época de la dictadura".

Toda la cuestión científica queda a cargo de ellos y se extenderá, dijeron los magistrados, durante seis o siete días.

Según explicaron los arqueólogos, trabajan con un georradar que permite detectar lugares donde se hayan producido movimientos de tierra. En esos sitios, de poder ser identificados, se procede a excavar y buscar restos de acuerdo a los datos suministrados por dos testigos. Uno de ellos declaró en 1984 ante un tribunal militar haber encontrado huesos humanos en un área delimitada muy cerca del refugio de referencia.

También existiría, aunque no hubo confirmación oficial, un testigo de identidad reservada que habría coincidido en líneas generales con este primer testimonio aunque el área sería otra; también próxima al refugio y que sería relevada también por el equipo científico en el lugar.

"Ya hemos hecho otra visita al sitio", afirmó el juez. "Para hacer esta tarea que empieza hoy deben existir algunas pautas que siempre fija el EAAF y por eso es el equipo el que aconseja realizar la búsqueda como ha ocurrido en este caso. Si no existiesen estas pautas y algunos elementos objetivos no se hubiese llevado adelante. Tenemos esperanza de tener éxito en la búsqueda", dijo.

Puigdéngolas calificó al trabajo de "trascendente" para la jurisdicción y para la Provincia.

"Con los elementos que hemos colectado en el legajo -dijo- podemos decir que hay probabilidad grande de hallar restos aunque siempre está la posibilidad de que sea negativo el resultado".

Seguidamente agradeció al gobierno de la Provincia por la colaboración prestada a través de la Secretaría de Ambiente y de la Subsecretaría de Justicia. También a la Policía de Mendoza, a la Gendarmería, a la Policía Federal, Vialidad Nacional y al Ejército Argentino.

"Hemos tratado de tomar todas las precauciones y hay en el lugar una psicóloga de los grupos de Derechos Humanos para realizar la contención de los familiares y también se cuenta con personal especializado de Gendarmería Nacional y del Ejército", afirmó.

Por su lado, alrededor de las 10 de ayer llegó al lugar el grueso de familiares de varios de los desaparecidos en San Rafael, algunos del Gran Mendoza y también víctimas de detenciones clandestinas, torturas y tormentos.

Hubo escenas de profunda emoción cuando se produjo el encuentros entre algunos de ellos.

Mariano Tripiana y Javier Fagetti, ambos hijos de desaparecidos en este departamento sureño, destacaron el significado de esta instancia.

"Por un lado se está cerrando el círculo de la Justicia y por otro estamos ante la posibilidad cierta de hallar a nuestros viejos y poder enterrarlos dignamente. Es una mezcla muy rara", dijo Mariano.

"Estamos pensando ya en una gran misa aquí en memoria de ellos... pero también pensamos en si no encontramos nada... Por supuesto que esto último no nos detendrá en la búsqueda", coincidieron.

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